Nicolás Cabré y Rocío Pardo sellaron su amor con una celebración mágica al aire libre en Córdoba, rodeados de naturaleza y una estética de “bosque encantado” que convirtió la noche en un verdadero cuento real. La ceremonia se realizó en la exclusiva Estancia Bosque Alegre, donde una carpa armada entre los árboles y frente a un lago fue el escenario perfecto para el emotivo “sí, quiero”, acompañados por familiares y amigos cercanos.
Uno de los momentos más conmovedores fue protagonizado por Rufina, la hija de Cabré, quien tuvo un rol central al entregar a su papá en el altar, mientras que Rocío llegó acompañada por su padre, Miguel Pardo. La ambientación se destacó por tonos neutros, velas, luces cálidas, lámparas esféricas y mobiliario de madera, además de un sector especialmente diseñado para niños. Los invitados respetaron el código de vestimenta en blanco, beige y marrón, y posaron con carteles estilo tapa de diario con fotos de los novios en blanco y negro.
Tras la celebración, Rocío Pardo compartió postales del evento en sus redes sociales, junto a un mensaje que reflejó la emoción del momento: “Mucha felicidad, y amor. Gracias a todos los que fueron parte de un día tan especial, fue mágico”. Durante la fiesta, el espíritu lúdico también dijo presente cuando Nicolás Cabré, Rocío y Rufina sorprendieron a todos al vestirse como gnomos de bosque, sumando un toque divertido y original a un festejo íntimo y cargado de simbolismo.
Días antes, la pareja también había celebrado su casamiento por civil, que definieron con una frase simple y emotiva: “03-12-25. Civil. Rodeados de amor”. Además, trascendió que, como gesto de compromiso absoluto, ambos se tatuaron el nombre del otro antes del gran día, tal como reveló Pilar Smith: “se tatuaron el nombre del otro”. De esta manera, Nicolás Cabré y Rocío Pardo comienzan una nueva etapa juntos, con una historia de amor que ya se convirtió en una de las más comentadas del año.





