Buenos Aires, AR
temperature icon 10°C
Chisme
Chisme

24 de junio de 2000: la madrugada que apagó para siempre a “El Potro” Rodrigo

Por Redacción Chisme
Se cumplen 26 años de un hecho que partió en dos la historia del cuarteto en Argentina. Moría Rodrigo, el hombre que nacionalizó el ritmo para siempre.

La noche había comenzado con música, ovaciones y un Rodrigo Bueno en la cima de su carrera. Terminó, apenas unas horas después, con una camioneta destruida sobre la Autopista Buenos Aires – La Plata y una noticia que paralizó a la Argentina.

Durante la madrugada del sábado 24 de junio de 2000, “El Potro” murió en un accidente vial a la altura de Berazategui. Tenía solo 27 años y acababa de brindar el que, sin saberlo, sería su último recital.

Junto con él perdió la vida Fernando Olmedo, hijo del recordado humorista Alberto Olmedo. El resto de los ocupantes de la Ford Explorer sobrevivió con heridas de distinta consideración.

El último show de Rodrigo antes de la tragedia

Rodrigo había actuado en Escándalo Bailable, un reconocido local de City Bell. Cerca de 4.600 personas participaron de aquella presentación que quedó grabada en la memoria de quienes estuvieron allí.

El cordobés atravesaba un momento artístico extraordinario. Había logrado sacar al cuarteto de su circuito tradicional y convertirlo en un fenómeno nacional capaz de llenar estadios, dominar la televisión y sonar en todos los sectores sociales.

Poco antes, había realizado 13 conciertos consecutivos en el Luna Park. Canciones como “Lo mejor del amor”, “Amor clasificado”, “Ocho cuarenta” y “Soy cordobés” ya formaban parte del repertorio popular argentino.

El viaje por la autopista que terminó de la peor manera

Después del recital, Rodrigo emprendió el regreso hacia Buenos Aires conduciendo una Ford Explorer roja.

En el vehículo viajaban también Patricia Pacheco, su hijo Ramiro, Fernando Olmedo y otros acompañantes. Cerca de las 3.30, a la altura de Berazategui, se produjo una maniobra que involucró a otra camioneta conducida por Alfredo Pesquera.

La Explorer perdió el control, impactó contra la contención y dio varios vuelcos. Rodrigo y Olmedo salieron despedidos del vehículo y murieron como consecuencia del impacto.

Las pericias posteriores estimaron que la camioneta circulaba a una velocidad de entre 120 y 130 kilómetros por hora. El cantante no llevaba colocado el cinturón de seguridad.

Las dudas que rodearon la muerte de “El Potro”

Durante años circularon versiones sobre una persecución, una discusión previa y la responsabilidad del otro conductor.

Pesquera fue llevado a juicio por homicidio culposo, pero terminó absuelto. La Justicia no encontró pruebas suficientes para atribuirle responsabilidad penal en las muertes.

El fallo no consiguió cerrar completamente las preguntas de la familia ni las sospechas instaladas alrededor de aquella madrugada. El accidente quedó asociado para siempre con una sucesión de encuentros, cambios de planes y decisiones tomadas durante las últimas horas del cantante.

La noticia que dejó a la Argentina en silencio

La muerte de Rodrigo provocó una reacción popular extraordinaria. Miles de personas se acercaron a despedirlo y los canales interrumpieron su programación para informar sobre el accidente.

Su partida resultaba difícil de comprender porque no se trataba de una figura en retirada. Estaba en el punto más alto de su carrera y había conquistado públicos que hasta entonces miraban al cuarteto como un género exclusivamente cordobés.

El artista que cantaba sobre amores imposibles, traiciones y noches interminables se convirtió de manera inmediata en una leyenda.

El día que murió el hombre y nació definitivamente el mito

Rodrigo Alejandro Bueno había nacido el 24 de mayo de 1973 en Córdoba. Desde pequeño estuvo vinculado con la música y construyó una carrera marcada por el carisma, el esfuerzo y una conexión visceral con su público.

Su muerte detuvo una trayectoria en plena expansión, pero no apagó sus canciones. Décadas después, su voz continúa sonando en fiestas, estadios, homenajes y encuentros familiares.

Aquel 24 de junio de 2000 terminó la vida de Rodrigo. Al mismo tiempo, comenzó la eternidad de “El Potro”, el hombre que consiguió que todo un país levantara los brazos y gritara orgullosamente: “Soy cordobés”.

Temas relacionados