Benjamín Vicuña rompió el hermetismo y habló a fondo sobre la compleja relación que mantiene actualmente con la China Suárez y el inminente encuentro que planea para aclarar algunas cuestiones familiares.
Acorralado por las cámaras y las especulaciones tras la polémica mudanza de la actriz a Turquía junto a Mauro Icardi y los hijos que tienen en común (Magnolia y Amancio), el galán chileno dejó de lado las respuestas de manual y se sinceró sobre el dificilísimo proceso personal que está atravesando, revelando que el concepto de “aceptación” se convirtió en su única herramienta para poder sobrevivir a esta nueva y angustiante realidad familiar.
El dolor de la distancia: Benjamín Vicuña y una salida para sanar
Lejos de la paz que intentaron mostrar meses atrás, la confirmación de que los menores continuarán escolarizados y radicados en Estambul significó un golpe durísimo para la cotidianidad del actor.
Consultado por la prensa sobre si las aguas con su expareja estaban realmente calmas o si era solo una fachada mediática, Vicuña no anduvo con vueltas y lanzó una frase letal para describir la interna: “Es otra película… Es una mezcla entre acomodarse y aceptar”.
El chileno confesó que el panorama es sumamente complejo y que está haciendo un trabajo interno enorme para no desmoronarse por no tener a los chicos en Buenos Aires. “La aceptación es un término y un concepto muy importante en la vida de todos. Estoy en esa y con esta nueva realidad que estoy viviendo”, remarcó visiblemente afectado.
A pesar de abrir su corazón, el actor se mantuvo firme en su histórica postura de proteger la intimidad de Magnolia y Amancio, pidiéndole desesperadamente a los periodistas que dejen a los menores fuera del barro televisivo y que las discusiones sobre crianza o el colegio de Turquía queden estrictamente en el ámbito privado de los adultos.
¿Se viene la cumbre bomba?: el tenso mensaje para Mauro Icardi
El conflicto por la tenencia y los kilómetros de distancia no solo involucra a la expareja. La presencia del delantero del Galatasaray como nueva figura paterna fuerte en la casa de Estambul sumó un condimento explosivo a la trama.
Vicuña dejó en claro que su deseo más profundo es que “las cosas se acomoden a cómo eran” y volver a tener a sus hijos cerca, algo que hoy choca de frente con los planes de vida europeos y los millonarios contratos de la China y el futbolista.
En un giro inesperado, el galán reveló que la relación con Icardi es completamente nula a pesar de convivir bajo el mismo techo que sus hijos. “No tuve una conversación con Icardi. Yo lo pedí varias veces y lo saben”, disparó sin filtros, dejando en evidencia la nula comunicación entre ambos.
Lejos de achicarse, Benjamín redobló la apuesta y avisó que ese cara a cara es inminente e inevitable para organizar la vida de los chicos y establecer límites claros: “Seguramente se dará la charla con Mauro”, sentenció, marcando la cancha y dejando a todos a la espera del próximo gran escándalo mediático.

