Días atrás había trascendido que Graciela Alfano y Benjamín Vicuña coincidieron en un evento social. Hasta ahí, una situación habitual dentro del mundo mediático. Sin embargo, el encuentro no pasó desapercibido y rápidamente se instaló la polémica: según trascendió, ambos habrían tenido una cercanía que no le habría resultado del todo cómoda a Anita Espasandin, actual pareja del actor, quien se acercó en ese momento y, según versiones, marcó su presencia.
Fue la propia Alfano quien decidió hacer pública la situación, aportando su versión de los hechos y alimentando aún más el revuelo. “Fue como una aparición súbita. Irrumpió de una forma extraña porque se le colgó… Marcó posesión”, aseguró la exvedette, dejando entrever una escena cargada de tensión y celos.

A partir de estas declaraciones, comenzaron a circular todo tipo de especulaciones sobre el impacto que este episodio podría haber tenido en la relación del actor chileno. En ese contexto, Vicuña optó por romper el silencio y aclarar lo sucedido para desactivar cualquier tipo de conflicto.
El actor fue abordado por la prensa durante la presentación de “Desde el Jardín”, la nueva obra protagonizada por Guillermo Francella. Consultado por el supuesto “episodio incómodo” con Alfano, se mostró distendido, se rió de la situación y le quitó dramatismo. “No pasa nada. Ustedes me hacen poner colorado porque fue un chiste. Hay que entender un poco el humor de ella”, expresó en diálogo con el programa Los profesionales de Siempre (elnueve).
En la misma línea, Vicuña fue contundente al desmentir cualquier tipo de conflicto. “Lo tomé como un chiste y no pasó nada. Anita se rió y está todo bien”, afirmó, dejando en claro que no hubo incomodidad ni tensiones en la pareja.

Además, el actor reconoció que conoce desde hace años el estilo frontal y provocador de Alfano, lo que le permitió interpretar sus declaraciones en tono humorístico. De esta manera, también quedaron descartadas las versiones que insinuaban un pasado sentimental entre ambos.
Por último, Vicuña no dudó en respaldar públicamente a su pareja y negar cualquier escena de celos, bajándole el tono a una polémica que, según sus propias palabras, nunca existió más allá del juego mediático.


