En medio de una investigación judicial y una fuerte polémica mediática en torno a las fiestas clandestinas y los denominados “viajes controlados” con drogas presuntamente robadas del Hospital Italiano, declaró una de las médicas residentes involucradas.
Se trata de Chantal “Tati” Leclercq, residente del Hospital Rivadavia, quien reconoció haber consumido propofol junto a Alejandro Zalazar, el anestesista hallado muerto en su departamento de Palermo.

El testimonio fue presentado ante el Ministerio Público Fiscal a través de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, luego de una reunión realizada a principios de marzo entre la residente de tercer año y autoridades del Hospital Rivadavia para abordar la situación. A partir de ese encuentro, la información fue remitida a la Justicia.
Hasta el momento, los principales imputados son Hernán Boveri y Delfina “Fini” Lanusse, vinculados a la organización de “fiestas” durante las cuales, según la investigación, se habrían utilizado fármacos de uso quirúrgico fuera del ámbito médico.
Durante su declaración, Leclercq confirmó que consumía distintas sustancias junto a Lanusse y que, “en una sola oportunidad”, utilizó propofol con Zalazar. Según precisó, ese episodio ocurrió fuera del ámbito hospitalario y no fue una práctica reiterada.

Además, la residente reconoció haber consumido drogas recreativas incluso antes de ingresar a la residencia médica en 2023. En ese mismo contexto, admitió el uso de sustancias propias del ámbito quirúrgico, como ketamina, fentanilo y midazolam, las cuales, según se investiga, habrían sido sustraídas del Hospital Rivadavia para su uso en ámbitos privados.
En su testimonio, “Tati” detalló que la última vez que consumió drogas de quirófano fue en septiembre de 2025. Sin embargo, luego aclaró que volvió a ingerir sustancias recreativas en enero de 2026, durante un viaje a Colombia que realizó junto a Lanusse.
Quién es
Tati Leclercq no se encuentra imputada en la causa que investiga el robo de fármacos del Hospital Italiano, ni tampoco en el expediente sobre la muerte de Zalazar. Sin embargo, quedó en el centro del entramado de vínculos personales que rodea a los protagonistas del caso.
Leclercq es médica y, según reconstrucciones periodísticas, mantiene una relación de amistad con Lanusse que se remonta a sus años de formación en la Universidad Austral, donde ambas coincidieron durante la carrera.

