El presidente Javier Milei atraviesa un momento personal difícil tras la muerte de uno de sus perros en la residencia de Olivos. Según trascendió por Revista Noticias, el animal —llamado Robert, en homenaje al economista Robert Lucas— ocupaba un lugar muy especial en la vida del mandatario. El propio Milei había explicado que ese perro era quien “se encargaba de contenerlo emocionalmente y pelear contra la oscuridad”, una frase que refleja el profundo vínculo que mantiene con sus mascotas.
La relación del mandatario con sus perros tiene una historia larga y singular que se remonta a Conan, el mastín inglés que adoptó en 2004 y que, según ha contado en numerosas ocasiones, se convirtió en su mayor compañía. El animal llegó en un momento complejo de su vida y terminó transformándose en un apoyo emocional fundamental. Tras la muerte de Conan en 2017, Milei tomó una decisión que llamó la atención: mandó a clonarlo, un proceso que dio origen a varios perros que hoy forman parte de su entorno más íntimo.
Con el paso de los años, esos animales pasaron a ocupar un rol central en su vida cotidiana. El propio Presidente ha contado en entrevistas y publicaciones que mantiene con ellos un vínculo muy particular. En el libro Las fuerzas del cielo se menciona incluso que Robert tenía una función especial dentro de ese círculo íntimo: “ver sus fallas y contenerlo emocionalmente a la vez que pelea contra la oscuridad”, según un mensaje del propio Milei citado en la obra.
El perro atravesaba un problema de salud complicado. Según se informó, tenía un tumor difícil de tratar y fue sometido a una cirugía en una clínica veterinaria de San Isidro. Si bien el animal logró superar la intervención quirúrgica, murió durante la recuperación menos de 48 horas después, lo que generó un fuerte impacto en el entorno del mandatario.
La muerte del animal vuelve a poner en primer plano la importancia que los perros tienen en la vida personal de Milei, un aspecto de su biografía que él mismo ha destacado en numerosas oportunidades. Por ahora, en la residencia presidencial se viven días de duelo, mientras crecen las especulaciones sobre cómo impactará esta pérdida en el Presidente, que siempre ha reconocido públicamente el rol emocional que sus mascotas ocupan en su vida.






