Lo que parecía una simple medida para cuidar la salud de los futbolistas terminó desatando una fuerte polémica entre los fanáticos. Durante los primeros partidos del Mundial 2026, varios canales aprovecharon las nuevas pausas obligatorias de hidratación para interrumpir la transmisión y emitir tandas publicitarias, una decisión que generó una catarata de críticas en las redes sociales.
La FIFA implementó para esta Copa del Mundo una modificación que cambia una tradición centenaria del fútbol: cada tiempo ahora cuenta con una pausa obligatoria de tres minutos alrededor del minuto 22 para que los jugadores puedan hidratarse. La medida, presentada bajo el argumento del bienestar físico de los futbolistas, también abrió una nueva ventana comercial para las cadenas televisivas.

Según trascendió, los operadores de televisión recibieron autorización para cortar la imagen del estadio y emitir anuncios durante buena parte de esos tres minutos. Las transmisiones deben regresar aproximadamente 30 segundos antes de la reanudación del juego, lo que deja más de dos minutos disponibles para publicidad.
La situación no tardó en generar malestar entre los espectadores, que se encontraron con cortes comerciales en medio de los encuentros. Muchos señalaron que el fútbol está adoptando cada vez más características de otros deportes como la NFL o la NBA, donde las pausas comerciales forman parte habitual del espectáculo.
Uno de los comentarios que más repercusión tuvo fue el del periodista Ariel Rodríguez, quien expresó su enojo en X: “Se veía venir. La TV empieza a irse al corte en las pausas de hidratación. 3 minutos y volvemos. Ya está. El fútbol es de 4 tiempos. ¿Y ahora qué?”.
Se veía venir.
La TV empieza a irse al corte en las pausas de hidratación.
3 minutos y volvemos!
Ya está! El fútbol es de 4 tiempos. Y ahora qué?— Ariel Rodríguez (@ArielRodriguez) June 11, 2026
La publicación rápidamente acumuló miles de reproducciones, «me gusta» y comentarios de usuarios que coincidieron con su visión sobre el rumbo que está tomando el deporte.
Mientras las cadenas celebran una nueva oportunidad para monetizar las transmisiones y los patrocinadores encuentran un espacio privilegiado para mostrarse, una parte importante de los hinchas siente que se perdió algo esencial: la continuidad del juego. Y aunque las pausas llegaron para quedarse, la discusión sobre cuánto negocio puede soportar el fútbol sin alterar su esencia recién empieza.

