La escandalosa separación de Julieta Prandi y Emanuel Ortega, confirmada a menos de un mes de su boda formal y tras seis años de relación, sumó un capítulo de ribetes insólitos. Luego de que la conductora regresara de Brasil y ratificara públicamente que su exesposo rompió los “acuerdos innegociables” de pareja y le mintió sobre las tres noches consecutivas que pasó encerrado junto a la cantante Josefina Lynch en su estudio de grabación, una nueva revelación terminó de hacer volar todo por los aires.
En el ciclo Sálvese quien pueda, el periodista Martín Salwe destapó información clasificada sobre lo que verdaderamente habría ocurrido durante aquellas jornadas de encierro musical, involucrando a una tercera protagonista en la escena.
“Trío le dicen en el barrio”: la aparición de Tita Lynch
De acuerdo a la información aportada por el panelista, la presencia de Josefina en las sesiones de trabajo no fue solitaria, sumando un condimento impensado a la traición conyugal. “Josefina fue a ese estudio acompañada de Tita, su hermana que es modelo y también es cantante. Emanuel le dijo: ‘Quedate con nosotros a la grabación’. Los coros los hizo Tita”, detalló Salwe.
- La versión más explosiva: El comunicador no anduvo con rodeos sobre lo que habría sucedido puertas adentro entre el músico y las jóvenes: “Habría sucedido que Ortega no solo estuvo con Jose, sino que habría estado también con Tita. Trío le dicen en el barrio”.
- “Fue más que música”: Al reforzar los testimonios del círculo íntimo, el periodista enfatizó: “Un amigo me dice que Tita es hermosa, que es una bomba. Josefina cuenta que estuvo tres días encerrada con Ortega, y yo te agrego que también estuvo su hermana. Esta persona nos cuenta y dice que ‘fue más que música’”.
El final de los “acuerdos innegociables”
Esta comprometedora versión termina de dar sentido al estricto pacto que Prandi le había exigido cumplir al hijo de Palito Ortega para no permitir el ingreso de figuras femeninas a su estudio de grabación, un acuerdo que el productor terminó quebrando a las pocas semanas de casarse.
Con nuevas voces que confirman encuentros que excedieron por completo lo profesional, la ruptura entre Prandi y Ortega parece haber cruzado un punto de no retorno definitivo, convirtiéndose en el divorcio más ruidoso y polémico del año.





