Con 28 años, un pasado como figura televisiva y un título universitario bajo el brazo, Abril Duhalde, sobrina nieta del exmandatario Eduardo Duhalde, acaba de consagrarse como la representante oficial de la Ciudad de Buenos Aires y se perfila como una de las candidatas más fuertes para la gran final del próximo 25 de mayo.
Ver esta publicación en Instagram
Del estudio de Guido Kaczka a empresaria de la moda
Aunque su apellido la vincula directamente con la historia política nacional, Abril construyó un camino propio centrado en la estética, las cámaras y las redes sociales. Su relación con el mundo del modelaje comenzó a los 8 años, participando en campañas gráficas y desfiles, pero su verdadero estallido de popularidad llegó tiempo después de la mano de la pantalla chica.
Lejos de ser una improvisada en el ambiente, la joven representante porteña cuenta con un currículum que fusiona la academia con la televisión:
- Exposición televisiva: su salto definitivo a la fama masiva ocurrió gracias a su rol como azafata y guardavidas en el recordado ciclo The Balls, conducido inicialmente por Benjamín Vicuña y luego por Guido Kaczka.
- Visión emprendedora: en 2016, capitalizó su experiencia en pasarelas y fundó su propia marca de indumentaria bautizada Rebel Heart (Corazón Rebelde), un proyecto que llegó a contar con un local comercial exclusivo.
- El aval académico: es licenciada en Diseño de Indumentaria por la Universidad de Palermo, un conocimiento técnico que hoy le aporta una ventaja estratégica a la hora de evaluar y lucir los vestuarios del certamen.
Ver esta publicación en Instagram
El sueño de la corona: lágrimas, oratoria y un duro entrenamiento
Tras confirmar su selección oficial como Miss Universo CABA a través de un emotivo video en sus plataformas, Duhalde confesó que ser coronada representa “un sueño hecho realidad” que acaricia desde su infancia, admitiendo que tanto ella como su “niña interior” lloraron de alegría al conocer los resultados.
Sin embargo, el camino hacia la representación internacional exige una disciplina extrema. Para llegar en óptimas condiciones a la final que definirá quién viajará en representación de la Argentina, la modelo se sometió a un régimen de preparación de alto rendimiento que incluye:
- Formación integral: clases intensivas diarias de pasarela, oratoria y perfeccionamiento de idiomas.
- Contención profesional: acompañamiento constante por parte de equipos de psicólogos y nutricionistas.
- Acondicionamiento físico: rutinas exigentes para enfrentar la enorme presión física y mental que demanda la competencia.
Ver esta publicación en Instagram
El fenómeno virtual y su cable a tierra
Mientras divide sus horas entre los ensayos y los vestidos de gala, Abril consolida su perfil como creadora de contenido digital. En su cuenta de Instagram, donde ya supera la barrera de los 70 mil seguidores, comparte el minuto a minuto de su exigente preparación y marca tendencia con recomendaciones de lifestyle y belleza para su comunidad.
Para equilibrar el torbellino mediático que genera la competencia, la aspirante a Miss Universo encuentra su cable a tierra en su círculo íntimo y en su relación sentimental con Thomas Abbriata, un asesor inmobiliario que la contiene y la acompaña de cerca en este ambicioso desafío hacia la corona mundial.

