La internación de Allegra, la hija de Nicole Neumann y Fabián Cubero, desató una nueva interna familiar que volvió a exponer tensiones, reproches y versiones cruzadas. En medio del escándalo, el exfutbolista habló públicamente, no pudo contener la emoción y terminó quebrándose al referirse a su pareja, Mica Viciconte.
Todo comenzó cuando trascendió que la adolescente había estado internada durante el fin de semana por un problema de salud. A partir de allí, versiones mediáticas sobre cómo se manejó la situación encendieron la polémica. Según se comentó en televisión, algunos familiares se habrían enterado por los medios, mientras que también se puso en duda el tiempo que Neumann estuvo en la clínica.

El comunicado de Allegra
En ese contexto, Allegra decidió romper el silencio en redes sociales para frenar las especulaciones y defender a ambos padres. “Quiero pasar a aclarar que yo estuve internada (nada grave) por tres días y medio. Mi mamá como mi papá me estuvieron acompañando todos los días. Mamá venía durante todo el día y papá venía a la tardecita y se quedaba a dormir conmigo”, expresó.
Mientras el conflicto escalaba, las cámaras fueron a buscar la palabra de Cubero, quien se mostró visiblemente molesto por el nivel de exposición. “Un poquito de lío, ¿no?”, lanzó al ser consultado por el revuelo mediático.

El llanto
El exfutbolista explicó que el conflicto se originó a partir de una publicación de su expareja en redes sociales, donde contaba que no podía irse de vacaciones porque debía acompañar a su hija en la clínica. Sobre esto, fue tajante: “Yo no lo comparto claramente, porque era un tema de privacidad en el cual preocupamos a la familia y los amigos sin sentido. Pero no es que estoy enojado por eso, simplemente a raíz de eso se empezó a tratar todo este tema y se fue para cualquier lado”.
Sin embargo, el momento más fuerte de la entrevista llegó cuando habló de Viciconte. Allí, su voz se quebró y terminó entre lágrimas: “A mí no me gusta hablar mal de la madre de mis hijas, aunque a veces no me queda otra. Pero tampoco me gusta que hablen mal de la madre de mi hijo, Mica. Hace ocho años que estamos juntos y siempre se puso al hombro la familia, acompaña, está presente. Cualquier problema que hay, siempre cae ella en la volteada, y eso me molesta porque es la madre de mi hijo también y ya estoy un poco cansado”.
Además, cuestionó la filtración de conversaciones privadas y apuntó contra lo que considera un manejo parcial de la información: “Se filtran mensajes que son en un marco parental que no tienen por qué filtrarse. Se muestran los mensajes buenos donde hay buena dinámica, pero no se muestran los mensajes agresivos que hay hacia mí y hacia mi pareja. Hay mucha hipocresía en el medio, mucha”.
Por último, también se refirió al descargo público de su hija y buscó bajar el tono de la polémica: “Así haya estado diez minutos, toda una tarde o toda una noche, no veo cuál es la diferencia de aclarar el tiempo, porque nuestras hijas saben que nosotros estamos para ellas y eso es lo que vale. Veo innecesario todo esto que se armó, veo innecesarios los palos que recibe Mica y los mensajes agresivos que recibo yo”.
Así, lo que comenzó como un episodio de salud terminó derivando en un nuevo capítulo de conflicto mediático entre Neumann y Cubero, con su hija en el centro de la escena y una familia nuevamente expuesta al ojo público.


