Durante la apertura de su ciclo La Mañana con Moria, la diva no pudo esquivar el tema que tiene en vilo al país y se quebró al relatar cómo vivió puertas adentro, junto a su hija Sofía Gala y sus nietos, las aterradoras noticias que llegaron desde la provincia de Santa Fe.
Lejos del personaje avasallante, Moria Casán relató la desesperación del momento, el miedo de perder a un ser querido y el fuerte descargo que lanzó exigiendo respuestas a las autoridades.
“Me agarró un ataque”: el minuto a minuto del terror familiar
La noticia de la tragedia escolar en Santa Fe impactó de lleno en el hogar de la conductora, quien se encontraba compartiendo la tarde en familia cuando las imágenes del desastre comenzaron a inundar los canales de noticias.
“Cuando vi las primeras imágenes en la pantalla, me agarró un ataque. Se me paralizó el corazón”, confesó Moria visiblemente consternada. La diva relató que, al ver la desesperación de los padres santafesinos corriendo hacia la institución, no pudo evitar proyectar ese inmenso dolor en su propia familia.
El impacto fue tan fuerte que, según contó al aire, su hija Sofía Gala rompió en llanto casi de inmediato. “Nos miramos con Sofía y lo primero que hicimos fue correr a abrazar a Helena y a Dante (sus nietos). Es ese instinto animal de protección cuando sentís que la tragedia te roza de tan cerca”, detalló con la voz quebrada.
La conductora explicó que el shock los dejó paralizados frente al televisor durante horas, suspendiendo todas las actividades que tenían planeadas para intentar procesar la magnitud del desastre y enviando mensajes a sus conocidos en la provincia para asegurarse de que estuvieran a salvo.
El reclamo de Moria Casán: un furioso pedido de Justicia
Fiel a su estilo, luego de mostrar su lado más humano y vulnerable, Moria se secó las lágrimas, miró fijo a la cámara y aprovechó su masiva audiencia para exigir que el caso no quede impune.
“Acá no hay fatalidad, acá hay desidia”, disparó la conductora sin filtro. Moria exigió que se investigue a fondo el estado edilicio de los colegios y apuntó directamente contra los responsables de habilitar las instalaciones que provocaron el trágico desenlace.
En uno de los momentos más emotivos de su editorial, le mandó un sentido abrazo virtual a toda la comunidad educativa santafesina. “Como madre y como abuela, mi corazón está sangrando con esas familias. Ningún padre debería despedir a su hijo en la puerta del colegio para no volver a verlo nunca más”, sentenció.
Para cerrar, instó a sus colegas de los medios de comunicación a no soltar el tema cuando baje la espuma mediática, pidiendo que la presión social se mantenga intacta hasta que los verdaderos culpables estén detrás de las rejas.

