La histórica participante de Gran Hermano, Tamara Paganini, enfrenta su pasado más doloroso al recordar la trágica pérdida de sus hijos mellizos. Tras un complicado embarazo, la reconocida figura relató cómo esparció sus cenizas en Estados Unidos y Argentina.
En el año 2015, con 41 años, la mediática anunció la gran noticia que había buscado concretar durante más de dos décadas. “Es un sueño por el que venía luchando desde hace mucho tiempo”, expresó emocionada en sus redes sociales.
Para dedicarse por completo a la gestación junto a su pareja, el empresario Sebastián Cavalieri, la actual concursante de Generación Dorada se alejó de la escena pública e incluso rechazó importantes propuestas teatrales. Sin embargo, el hermoso sueño mutó en una verdadera pesadilla.
Un diagnóstico devastador y el trágico desenlace familiar
Los médicos le brindaron una información completamente desoladora: Vitorio, uno de los bebés, moriría en el momento del nacimiento debido a una malformación ósea. “Pateaba y todo, pero solo podía vivir estando dentro mío”, relataría tiempo después con profundo dolor.
Aunque el pronóstico para Donatella era mucho más esperanzador, la beba también enfrentó severas complicaciones. La madre sufrió picos de presión que oprimieron el cordón umbilical, impidiendo el correcto desarrollo pulmonar. Finalmente, ambos nacieron prematuros a los casi siete meses.
El niño falleció trágicamente minutos después del parto. “Lo tuve en brazos hasta que se fue. Muy duro”, recordó la figura en una antigua entrevista. Por su parte, la niña fue llevada a una incubadora, pero tras mostrar una leve evolución y ser extubada, falleció repentinamente.
El descanso eterno entre la tranquilidad de Córdoba y la magia de Disney
Tiempo después de la irreparable pérdida, la pareja viajó a la provincia de Córdoba para esparcir parte de las cenizas en un sereno jardín, donde plantaron las semillas de dos árboles que crecerían en su memoria y honor.
Posteriormente, eligieron otro destino muy especial para que los pequeños descansen para siempre: Estados Unidos. Para evitar que las autoridades confiscaran los restos en el aeropuerto internacional, la mujer los escondió cuidadosamente en un estuche, simulando que era maquillaje en polvo.
Con absoluto disimulo, ingresaron al famoso parque Magic Kingdom. “Fue donde está el castillo, adelante de la estatua de Walt Disney de la mano con Mickey”, describió la participante sobre el emotivo, pacífico y secreto adiós a sus amados hijos.

