En el día en que celebró sus 35 años, Ayelén Paleo sorprendió al mundo del espectáculo con un desgarrador descargo en su cuenta oficial de Instagram. En su mensaje, la artista relató que durante más de 15 años sufrió “hostigamiento, difamación, injurias y calumnias” en un contexto de violencia mediática y de género que, según aseguró, dañó su vida personal, su trabajo y su salud emocional. Tras años de silencio, Paleo anunció que decidió acudir a la Justicia “por mi nombre, por mi imagen, por mi vida” y que no va a detenerse hasta el final.
La publicación, que definió como un “autorregalo”, marca un antes y un después en su exposición pública y subraya su intención de poner un límite a lo que considera persecución mediática sistemática. Paleo explicó que, pese a haber cambiado su vida y alejarse de los medios, las mentiras y agravios volvieron a fines de 2025 en relación con un hecho del cual afirma no ser partícipe, lo que la llevó a tomar la decisión de enfrentar la situación legalmente.
Parte de la historia de Ayelén Paleo en los medios está inevitablemente ligada a uno de los golpes mediáticos más recordados de la farándula argentina: su vinculación con el actor Santiago Bal, matrimonio que en ese entonces estaba casado con Carmen Barbieri, y que desató un escándalo que ocupó portadas de espectáculos y debates televisivos por semanas. Aquella polémica de la temporada teatral de Mar del Plata marcó un quiebre en la relación entre Bal y Barbieri, y desde entonces la imagen de la vedette quedó asociada a una gran controversia pública que marcó su carrera mediática durante años.
Además de aquellos viejos cruces, en 2025 la madre de Paleo, Elizabeth Rodrigo, fue detenida acusada de formar parte de una red de explotación. En ese contexto, Barbieri se pronunció públicamente sobre la situación familiar. La conductora aseguró que nunca se alegró por la detención y se refirió a la justicia y al sufrimiento familiar que conlleva tener a un ser querido preso, aunque no evitó lanzar comentarios filosos sobre la mediática y su pasado con Bal. “Si ella es inocente, no tendría ni que haber estado presa. Nunca me alegré, la justicia sabrá”, expresó, reflexionando también sobre la justicia terrenal y la “justicia divina”.
En esa misma línea, Barbieri desafió a Paleo a respaldar con pruebas las acusaciones y declaraciones que se hicieron sobre ella en diferentes momentos, e incluso aseguró que pese a los cruces mediáticos nunca tomó acciones legales. “Ya me injurió muchas veces y no le inicié ninguna acción legal”, afirmó, aclarando que prefiere mantenerse al margen del conflicto actual aunque no olvida lo ocurrido.
Con su descargo de cumpleaños, Ayelén Paleo no solo recordó años de controversias, sino que inauguró una nueva etapa: la de defender su nombre públicamente y través de la justicia, en un intento por poner fin a lo que considera una serie de agravios que marcaron su vida personal y profesional. Este giro en su historia promete seguir generando repercusiones en el mundo del espectáculo argentino.
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