En medio del escándalo que envuelve a Florencia Peña tras su abrupta salida de Luzu TV, quien terminó dando la cara no fue la actriz ni su abogado Fernando Burlando, sino su propio hijo. Juan Otero se convirtió, casi sin proponérselo, en la voz que salió a desmentir versiones, aclarar el panorama y dejar entrever cómo se mueve la estrategia de su madre mientras continúa el conflicto con Nicolás Occhiato.
Después de que trascendiera que Florencia preparaba un juicio millonario contra Luzu por su desvinculación tras la fake news sobre Jorge Messi, las especulaciones no tardaron en multiplicarse. Sin embargo, Juan decidió ponerles un freno.

“No va a hacer juicio, no lo dijo. Eso lo inventaron. Ni siquiera Fernando Burlando dijo que va a hacer juicio. Podría, no lo va a hacer”, aseguró, desmintiendo que la decisión de judicializar el conflicto ya estuviera tomada.
Pero sus declaraciones no terminaron ahí. Aunque descartó una demanda inmediata, dejó en claro que la historia todavía está lejos de cerrarse y deslizó cuál sería el escenario ideal para ambas partes.
“Estaría bueno un arreglo”, sostuvo, al explicar que la salida de Florencia “fue un arreglo de las dos partes”. Sin embargo, remarcó que todavía queda un tema pendiente que debería resolverse.
“Tiene que haber una compensación por todo ese tiempo que faltaba”, afirmó, dejando en evidencia que el aspecto económico sigue sobre la mesa.
Juan Otero, hijo de Flor Peña, habló en #PuroShow: “Fue la semana más dura para mi familia”.@puroshowok pic.twitter.com/RK48S4lQWq
— eltrece (@eltreceoficial) June 26, 2026
Juan también recordó que la situación excede el simple contrato laboral. “Aparte, ella tenía muchas marcas metidas con Luzu, había muchas cosas por detrás”, explicó, en referencia a los acuerdos comerciales y campañas publicitarias que quedaron truncas tras la salida de la conductora.
Mientras Florencia Peña elige mantenerse en silencio y dejar que las negociaciones avancen lejos de los micrófonos, es Juan Otero quien, con cada declaración, termina funcionando como el inesperado vocero de su madre. Y aunque insiste en que no habrá juicio, sus palabras dejan una certeza: el conflicto con Nicolás Occhiato todavía está lejos de llegar a su capítulo final.

