La expulsión de Carmiña Masi de Gran Hermano Generación Dorada volvió a poner en el centro de la escena a una figura que desde hace años intenta abrirse camino en la televisión. La conductora paraguaya abandonó la casa del reality tras una fuerte polémica por comentarios discriminatorios hacia Jennifer Mavinga, un episodio que generó rechazo en redes y derivó en su salida inmediata del programa que conduce Santiago del Moro. Sin embargo, su relación con el espectáculo argentino viene de larga data.
Mucho antes de su ingreso a GH, Carmiña ya había buscado instalar su nombre en el medio local. Uno de los episodios más recordados ocurrió hace más de una década, cuando protagonizó un fuerte cruce con Aníbal Pachano durante una participación en Este es el show, el histórico programa vinculado al universo del Bailando por un Sueño.
Desde entonces, la conductora manifestó en varias oportunidades su deseo de formar parte del famoso certamen que creó Marcelo Tinelli, aunque nunca logró concretarlo. En ese camino también pasó por otros ciclos de la televisión de espectáculos, como Infama, donde buscó posicionarse dentro del circuito mediático argentino.
Otro momento que la acercó a la agenda del espectáculo local fue su férrea defensa de Moria Casán cuando la diva quedó detenida en Paraguay en medio del recordado escándalo judicial. Durante ese conflicto, Masi se convirtió en una de las voces mediáticas que más apoyó a la actriz, posicionándose públicamente de su lado.
En 2023 volvió a intentar instalarse cerca del mundo del Bailando al participar de un reality junto a Lali González, experiencia que también tenía como telón de fondo el deseo de acercarse al entorno televisivo vinculado a Tinelli.






