La feroz batalla por la millonaria herencia de Jorge Lanata sumó un nuevo y desconcertante capítulo en los tribunales porteños cuando sus hijas, Bárbara y Lola, sorprendieron al proponer formalmente que Elba Marcovecchio asuma como la administradora absoluta de todo el patrimonio del periodista.
Lejos de aceptar la bandera blanca tras meses de salvajes acusaciones cruzadas y escandalosas denuncias por hurto, la viuda y abogada rechazó el pedido de cuajo, dejando en claro que las heridas familiares están lejos de sanar y desatando un nuevo frente de conflicto que reaviva la guerra por el control de inmuebles de lujo, derechos de autor y costosas obras de arte.
De la guerra total al insólito ofrecimiento en la Justicia
El enfrentamiento entre las herederas directas del histórico conductor de Periodismo para Todos parecía no tener retorno, especialmente después de que las jóvenes filtraran a la prensa videos de las cámaras de seguridad acusando a Marcovecchio de llevarse objetos de altísimo valor del mítico departamento en el Palacio Estrugamou. Por eso, este sorpresivo ofrecimiento legal cayó como una verdadera bomba en el mundo del espectáculo.
Según revelaron en la pantalla de América TV, Bárbara y Lola Lanata decidieron dar un giro de 180 grados en su estrategia al solicitarle al juez que sea la propia viuda quien tome las riendas de la administración de la sucesión, un rol de muchísimo poder que maneja el destino económico de toda la herencia mientras dure el litigio.
Fiel a su estilo implacable, Marcovecchio no tardó ni un segundo en contestar de forma negativa. La letrada declinó la oferta argumentando que, dada la extrema toxicidad del vínculo familiar, la tarea debería quedar estrictamente en manos de la misma persona de confianza que ya se encargaba de administrar los fondos durante los dramáticos meses de internación del comunicador.
Disconformidad, alquileres secretos y un panelista que pateó el tablero
El portazo de Elba escondería motivos mucho más profundos y complejos que el simple rencor personal. Durante el análisis del caso en la televisión, salieron a la luz nuevos conflictos económicos que habrían dinamitado cualquier posibilidad de sellar un acuerdo pacífico.
Uno de los grandes focos de conflicto de las últimas semanas gira en torno a la exclusiva mansión que Lanata poseía en Uruguay. Trascendió que Elba habría puesto el grito en el cielo al enterarse de que las hijas del periodista estuvieron alquilando la codiciada propiedad durante el verano, manejando esos ingresos millonarios por fuera de la mesa de negociaciones.
A este explosivo panorama se le suma la información aportada por el periodista Santiago Sposato, quien reveló otra cara de la moneda. Según el panelista, Marcovecchio también estaría atravesando una fuerte disconformidad con su propio equipo de representantes legales por la forma en que manejaron ciertos aspectos del proceso judicial, lo que la habría motivado a dar un paso al costado en este pedido de administración para replantear su estrategia a futuro.
¿Qué bienes millonarios están en disputa en la sucesión?
El cuantioso patrimonio incluye el departamento en el Palacio Estrugamou, propiedades en Zona Norte, Miami y Punta del Este, una invaluable colección de obras de arte y todos los derechos económicos sobre sus programas y libros.

