La separación de Bandana en 2004 volvió a ser tema de conversación tras las sorprendentes confesiones de sus integrantes sobre el verdadero trasfondo de la disolución del grupo. Mientras preparan sus shows en el Teatro Gran Rex, las cantantes revelaron que el desgaste del proyecto no fue el único factor que influyó en el final de la banda surgida del fenómeno Popstars, sino también un elemento espiritual vinculado al antiguo sistema filosófico del I Ching.
Durante una entrevista en el streaming OLGA, las artistas contaron que realizaron consultas terapéuticas e integrativas durante el proceso de crisis del grupo. “Sí, gracias a Dios”, expresó Lourdes Fernández al referirse a la terapia. Luego, Virginia da Cunha sorprendió al afirmar: “Usábamos el I Ching. Así fue como la banda se termina disolviendo, después de una tirada de I Ching y sale un hexagrama”, confirmando el papel simbólico del oráculo chino en la decisión.
Ante la pregunta de si el oráculo indicó la separación, la respuesta fue directa: “Ajam, sí”. Sin embargo, las artistas aclararon que el contexto también estaba marcado por un fuerte cansancio emocional y físico. Valeria Gastaldi señaló: “Para mí estábamos cansadas”, mientras describió la presión del estrellato: la necesidad de mantener una imagen de glamour pese al agotamiento, la falta de descanso y las exigencias de la industria musical.
Con el paso del tiempo, la mirada sobre aquel episodio se volvió más reflexiva. Las integrantes reconocieron que la separación no fue una orden mística literal, sino una confirmación simbólica de un ciclo que sentían agotado. Así, la historia de Bandana quedó marcada por el éxito, la presión del fenómeno pop y una decisión que combinó desgaste humano y una señal espiritual interpretada a través del antiguo Libro de las Mutaciones.





