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El perturbador ritual de Andrea del Boca que descolocó a toda la casa de Gran Hermano

Por Federico Vargas
Tras ser muy bien recibida en la noche del lunes, la artista se despertó este martes con una misión.
El perturbador ritual de Andrea del Boca que descolocó a toda la casa de Gran Hermano

La aclamada actriz Andrea del Boca reingresó a la casa más famosa del país y no perdió el tiempo. Lejos de buscar alianzas tradicionales en Gran Hermano, decidió implementar una insólita estrategia mística que dejó a todos sus compañeros completamente paralizados.

Tras ser muy bien recibida en la noche del lunes, la artista se despertó este martes con una misión. Con una botella en mano que parecía contener agua bendita, comenzó a recorrer cada rincón de la casa al grito de «fuera, fuera» y «adaptación».

Agua bendita y conjuros: la limpieza espiritual que dividió a los jugadores

Su objetivo frente a las cámaras era más que claro: realizar un profundo «exorcismo» para limpiar las malas energías. Para lograrlo, no dudó en invocar en voz alta la protección divina de ángeles y arcángeles sobre sus aliadas más cercanas dentro del reality.

Las principales beneficiadas de esta particular bendición matutina fueron las participantes Dani, Jessica y Yipio. La protagonista de históricas telenovelas se encargó de rodearlas de buenas vibras para protegerlas de cualquier tipo de «mal de ojo» en el juego.

Sin embargo, el ritual místico de la mediática no fue pura paz y amor para absolutamente todos los convivientes. Aprovechando la distracción general, la actriz se acercó sigilosamente para lanzarle «agua» a las espaldas de sus enemigos declarados, entre ellos la polémica Cinzia.

El desprecio a sus rivales y la burla que no perdonó

El momento de mayor tensión (y humor) de la mañana se vivió cuando la figura intentó acercarse a Sol con sus conjuros. Lejos de sumarse a la mística de la situación, su compañera le cortó el rostro y se estalló de risa en su propia cara.

Lejos de ofenderse públicamente o iniciar una discusión a los gritos, Andrea del Boca mantuvo su inquebrantable compostura actoral. «Bueno, me queda claro», disparó con un tono sumamente irónico antes de darse media vuelta y continuar su tarea de limpieza energética.

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