Axel Kicillof modificó abruptamente su agenda y suspendió una recorrida por Carlos Casares y Nueve de Julio para participar de los actos por los 50 años de la Noche de los Lápices en La Plata. La decisión dejó esperando al intendente casarense Daniel Stadnik, uno de sus aliados más firmes dentro del peronismo bonaerense.
El cambio no fue solamente protocolar. El gobernador decidió intervenir personalmente en una movilización atravesada por la interna entre su Movimiento Derecho al Futuro y sectores alineados con Cristina Kirchner. La disputa por los micros destinados a trasladar estudiantes y la incorporación de la consigna “Cristina Libre” convirtieron el homenaje en un nuevo campo de batalla del PJ.
El plantón de Kicillof que dejó 34 viviendas sin entregar
Kicillof tenía previsto visitar Carlos Casares junto con el ministro de Justicia y Derechos Humanos bonaerense, Juan Martín Mena. El acto central sería la entrega de 34 viviendas del barrio “144 Viviendas”, además de escrituras esperadas por familias del distrito.
El anfitrión sería Daniel Stadnik, intendente de Carlos Casares. La recorrida también incluía una escala en Nueve de Julio, donde gobierna la dirigente del PRO María José Gentile.
Allí estaban programadas entregas de escrituras, computadoras para estudiantes secundarios y un camión cero kilómetro destinado a la planta municipal de reciclado. Las dos actividades quedaron postergadas y todavía no tienen una nueva fecha confirmada.
Quién es Daniel Stadnik y cuál es su relación con Axel Kicillof
El plantón tuvo un costo político particular porque Stadnik no es un intendente distante del gobernador. El jefe comunal de Carlos Casares fue uno de los dirigentes del interior bonaerense que respaldó tempranamente la construcción política de Kicillof.
Además, integra el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio creado para fortalecer el liderazgo territorial del mandatario y proyectarlo como una alternativa nacional dentro del peronismo.
Stadnik llegó incluso a definir a Kicillof como uno de los mejores gobernadores desde la recuperación democrática y respaldó públicamente su proyección presidencial. Por eso, la suspensión de una actividad de gestión que incluía la entrega de viviendas dejó expuesta la prioridad que el gobernador le otorgó al conflicto político desatado en La Plata.
La pelea por los micros que hizo explotar la interna peronista
La Federación de Estudiantes Secundarios bonaerense acusó al Gobierno provincial de no garantizar los colectivos necesarios para trasladar jóvenes desde distintos puntos de Buenos Aires.
La organización, vinculada políticamente con La Cámpora, sostuvo que el área de Juventud provincial colaboraba con la logística desde 2012. También interpretó la negativa como una presión para reducir el protagonismo de la consigna “Cristina Libre” dentro de la marcha.
“Acompañamiento sí, extorsión para hacer de la marcha una utilización electoral, no”, expresó la FES en una carta dirigida al gobernador y al ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés “Cuervo” Larroque.
Desde la cartera bonaerense rechazaron esa acusación. La explicación oficial fue que financiar una movilización de características políticas no constituye una función estatal y que cada organización debe resolver el transporte mediante sus propios referentes o aliados.
“Si no sos del MDF no hay micros”: la acusación más dura
Los estudiantes compararon la falta de colectivos con el respaldo logístico que, según denunciaron, sí tuvieron distintas actividades del Movimiento Derecho al Futuro.
La frase que sintetizó el enfrentamiento fue contundente: “Parece que si no sos del MDF no hay micros”.
El conflicto excedió una discusión presupuestaria. Kicillof cuestionó judicialmente la condena contra Cristina Kirchner, pero su sector no acompaña automáticamente todas las iniciativas impulsadas por La Cámpora. La disputa expresa una pelea más amplia por el liderazgo y la estrategia electoral del peronismo bonaerense.
La misma tensión ya había aparecido durante la movilización del año anterior, cuando se discutió el lugar que ocuparía una bandera con la consigna “Cristina Libre” frente a las imágenes de los estudiantes desaparecidos.
Qué fue el acto por la Noche de los Lápices en La Plata
Kicillof decidió quedarse en la capital provincial para participar de dos actividades. Primero encabezó un homenaje junto con el intendente Julio Alak, sobrevivientes y familiares de las víctimas. También fue invitada Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.
Luego, el gobernador se incorporó a la movilización organizada por agrupaciones estudiantiles y juveniles. La marcha partió desde Plaza Olazábal y culminó frente al Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense.
Su presencia buscó mostrar cercanía con los estudiantes después de las críticas recibidas. Sin embargo, no cerró la disputa por el transporte ni eliminó las diferencias entre el kicillofismo y el cristinismo.
Qué fue la Noche de los Lápices y por qué se recuerda cada 16 de septiembre
La Noche de los Lápices fue una serie de operativos represivos realizados entre el 15 y el 21 de septiembre de 1976 contra estudiantes secundarios de La Plata durante la última dictadura cívico-militar.
Diez jóvenes fueron secuestrados por fuerzas represivas. Si bien habían participado de reclamos por el boleto estudiantil, también tenían militancia política y estudiantil, un aspecto central para comprender la persecución ilegal que sufrieron.
Seis permanecen desaparecidos: María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Claudio de Acha, Horacio Ungaro, Daniel Racero y María Clara Ciocchini. Otros cuatro sobrevivieron a los centros clandestinos de detención.
El caso se convirtió en uno de los símbolos más fuertes del terrorismo de Estado y de la persecución contra la participación política juvenil. Cada 16 de septiembre, centros de estudiantes y organismos de derechos humanos marchan para mantener viva su memoria.





