La polémica volvió a encenderse en el ciclo de Moria Casán con un tenso enfrentamiento entre Amalia Díaz Guiñazú y Gustavo Méndez, que se produjo mientras debatían la denuncia por amenazas de Juana Tinelli. El cruce fue tan intenso que dejó a la propia diva en silencio, sorprendida por la violencia verbal entre sus panelistas. El disparador fue la postura de Guiñazú, quien pidió no poner en duda la denuncia mientras la causa siguiera en investigación.
Todo comenzó cuando Amalia sostuvo con firmeza: “No podemos tomar el testimonio de una persona que opina por sobre una denuncia, es una irresponsabilidad enorme”. Méndez la interrumpió asegurando que, “según la Justicia, ese llamado no existió”, lo que desató la reacción inmediata de su compañera. Ella lo corrigió en seco: “La Justicia está investigando. Esto está en pañales”.
La discusión escaló cuando Méndez insinuó que Amalia debía “chequear mejor” su información. Ese comentario encendió la furia de la periodista, quien respondió sin filtro: “Por supuesto que lo chequeé. No sos el único periodista. No son tus fuentes las únicas importantes. Te caés de soberbio”. El comunicador, lejos de calmar las aguas, lanzó una advertencia enigmática: “Esto queda grabado. Fijate qué va a suceder”.
Frente al clima cada vez más tenso, Moria observaba en silencio mientras Amalia remataba: “No subestimes a tus compañeros. Me estás subestimando y soy tu compañera de trabajo”. Aunque Cinthia Fernández intentó suavizar el momento con un chiste, la tensión continuó en el estudio. Méndez siguió como si nada, mientras Guiñazú permanecía indignada. El episodio dejó en duda si la buena relación entre ambos panelistas podrá recomponerse.

