La pantalla de Telefe ardió durante la última emisión de A la Barbarossa. Lo que comenzó como un clásico debate matutino sobre las estrategias y el comportamiento de los participantes de Gran Hermano, terminó en un feroz e incómodo cruce en vivo luego de que Eliana Guercio lanzara una repudiable y polémica frase sobre el aspecto físico de una de las jugadoras.
La tensión se apoderó de la mesa cuando el panel discutía la expulsión de Carmiña por discriminación y las posibilidades de que el público la perdone. En ese contexto, Martín cuestionó si la gente realmente quería ver a una persona con esas actitudes dentro de la casa. Fue entonces cuando Guercio intervino para marcar una supuesta «doble vara» en la audiencia, comparando el caso con el de Yipio, a quien tildó de «insultadora serial».
«A la gordita se le perdona todo»: tensión y gritos en el panel
Sin medir las consecuencias de sus palabras, Eliana fue directo al hueso y desató la furia de sus compañeros al opinar sobre la impunidad de ciertos jugadores. “Si Carmiña pesara lo que pesa Yipio, no pasaba nada”, disparó la panelista, argumentando que si la polémica concursante tuviera otra contextura física, la sociedad no sería tan dura con ella.
El comentario cayó pésimo en la mesa y generó la inmediata reacción de uno de sus colegas periodísticos, quien la acusó de insinuar que Yipio sigue en la competencia únicamente por ser gorda. “Quiero dejar asentado en la mesa que me parece un espanto el comentario. Es espantoso pensar eso”, le recriminó duramente, a lo que Guercio redobló la apuesta asegurando que la sociedad le permite «más cosas a una persona gordita que a una flaquita».
La discusión escaló a tal punto que los gritos e interrupciones se volvieron incontrolables. Mientras Guercio acusaba a sus compañeros de tergiversar sus palabras para hacerla quedar mal y de ser unos «hipócritas», el resto del equipo intentó frenar la situación marcando un límite fundamental para la televisión actual. «No se habla de los cuerpos. No lo voy a permitir en esta mesa», sentenciaron, dando por cerrado uno de los momentos más tensos del ciclo.


