La previa de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España ya empezó a jugarse fuera de la cancha. En un móvil de A24 desde Estados Unidos, Martín Salwe le preguntó a un hincha español qué canción usarían los fanáticos de la Roja para alentar en el partido decisivo. La respuesta fue tan simple como provocadora: “Yo soy español, español, español”.
La escena fue divertida, pero también tuvo picante. Porque mientras España mostró una canción clásica, repetitiva y directa, los argentinos no tardaron en responder con uno de los hits más emocionales de la Scaloneta: “La cuarta estrella”.
El canto español que encendió la previa de la final
El hincha español no necesitó demasiado para marcar territorio. Ante la pregunta de Salwe, entonó el tradicional “Yo soy español”, una canción histórica de la hinchada ibérica que suele aparecer en competencias internacionales y celebraciones deportivas.
El problema, para los argentinos, fue otro: la canción sonó demasiado monocorde frente al repertorio albiceleste. Y ahí apareció la comparación inevitable.
Momento televisivo del día, la hinchada de España contra la hinchada de Argentina pic.twitter.com/8wXc2oFB2F
— Bruno Morales (@BrunoMorales2_0) July 18, 2026
La respuesta argentina: Maradona, Malvinas y la última de Messi
Del otro lado, los hinchas argentinos respondieron con “La cuarta estrella”, una canción que mezcla fútbol, memoria y emoción popular. El tema habla de Diego Maradona, de Malvinas y de la posibilidad de que esta sea la última gran función mundialista de Lionel Messi.
Por eso, el contraste fue inmediato. Mientras España apostó por un canto tradicional y sencillo, Argentina contestó con una letra cargada de historia, identidad y épica.
Una batalla de canciones antes de Argentina-España
Lo que empezó como un momento simpático en un móvil terminó funcionando como anticipo de la final. Argentina y España no solo se enfrentarán por la Copa del Mundo: también chocarán dos maneras de vivir el fútbol.
España mostró orgullo. Argentina respondió con mística. Y en una final donde cada detalle suma presión, hasta una canción puede convertirse en parte del partido.

