Evangelina Anderson decidió ponerle fin a los rumores que la vincularon sentimentalmente con Ian Lucas tras su paso por MasterChef Celebrity. Invitada a LAM, el ciclo que conduce Ángel de Brito, fue contundente al explicar que el supuesto romance fue solo parte de un juego televisivo y que no existió nada real entre ellos. “Desde que me separé estoy sola. Quedé como que no quería saber nada de los hombres”, aseguró.
En un clima distendido, la modelo habló de su regreso a la televisión y recordó cómo nació el “shippeo” con el joven influencer dentro del reality de Telefe. Según contó, la dinámica surgió como una broma que se instaló desde el comienzo del programa y que ambos acompañaron con humor. “Me enganché, porque era gracioso, entonces nos enganchamos con el shippeo”, explicó, dejando en claro que se trató de una construcción mediática.
Ante la insistencia sobre si el vínculo había trascendido la pantalla, Evangelina fue tajante: “No pasó nada. Fue parte de MasterChef”. Incluso cuando en el estudio deslizaron que él podría haberse ilusionado, ella respondió desde su perspectiva y descartó esa versión: “Yo te puedo hablar por mí. Para mí no fue así, tampoco de su lado”.
La modelo también profundizó en los motivos por los que no avanzó ninguna relación y habló de las diferencias de etapas. “No estamos en simetría de etapas. Somos diferentes… muy distinta. De recorrido”, señaló. Y aunque lo definió como “un bombón” y “divino”, aclaró que es “muy chiquito”, marcando la distancia que hoy siente respecto a ese tipo de vínculo.
Por último, dejó en claro cuál es su prioridad actual: sus hijos. Evangelina habló de Bastián, que está por cumplir 17 y termina la secundaria; de Lola, de 13; y de Emma, que cumple 9. Entre anécdotas y reflexiones, reafirmó que su foco está puesto en su familia y que el supuesto romance con Ian Lucas quedó, definitivamente, en el terreno del show.






