El escándalo mediático entre Evangelina Anderson y el youtuber Ian Lucas sumó su capítulo más dramático y personal. Tras la polémica filtración de las imágenes donde se los ve besándose, la exesposa de Martín Demichelis visitó el living de Cortá por Lozano (Telefe) y no soportó la presión.
Lejos de confrontar con el influencer, la modelo se quebró en vivo y derramó lágrimas de pura angustia al revelar la cruda y dolorosa charla que tuvo con su hijo mayor, Bastian, a raíz de este revuelo.
“Mi límite son mis hijos”: el dolor de una madre frente a la exposición
La filtración del material cruzó una línea que la jugadora de MasterChef Celebrity no estaba dispuesta a negociar: la tranquilidad de su familia. Durante la entrevista, Evangelina dejó en claro que la opinión pública no le quita el sueño, pero el impacto de las noticias en su casa la destruye por completo.
La modelo confesó que su hijo mayor vio las fotos virales y le preguntó directamente qué estaba pasando. “Es algo que hoy hablaba con mi hijo mayor porque fue muy doloroso lo que vivimos como familia”, relató con la voz entrecortada, remarcando que no está bueno que los chicos tengan que consumir ese nivel de exposición.
Totalmente vulnerada, explicó el peso que carga sobre sus hombros tras la escandalosa separación del exDT de River. “Yo estoy sola con mis hijos y también me encargo de resguardar su salud mental”, sentenció.
Anderson fue tajante al marcar la cancha frente a la prensa. “Tengo a todo el mundo preguntándose si yo hice algo mal. Se habla de amantes y esto es algo que mis hijos tienen que escuchar. Entonces, mi límite son mis hijos”, concluyó envuelta en lágrimas.
Negación absoluta y el furioso descargo del youtuber despechado
A pesar de las pruebas fotográficas que inundaron las redes sociales y los programas de espectáculos, la mediática se mantuvo firme en su postura original: el romance nunca fue real.
Frente a Verónica Lozano, Evangelina intentó sepultar los rumores de una vez por todas. “No puedo reconocer ni blanquear una relación o vínculo que para mí no pasó. Para mí no fue más que un compañero de trabajo”, disparó sin piedad, reduciendo el vínculo con el influencer a una simple relación laboral dentro de las cocinas de Telefe. Además, se mostró indignada por la divulgación del material íntimo, deslizando que el joven cantante era el único que tenía esas fotos en su poder.
Esta brutal ninguneada televisiva fue la gota que rebalsó el vaso para Ian Lucas. Cansado de que lo tilden de infantil, el creador de contenido acudió a sus redes sociales para desmentirla: “Soy bueno, pero no boludo. Para mí los afectos nunca fueron marketing. Lo que sentí fue sincero y lo viví desde un lugar genuino”, escribió, dejando en evidencia que, al menos para él, la historia de amor fue muy real.





