Las redes sociales suelen tener algo mágico y anecdótico: un video puede revolucionar las plataformas en cuestión de horas. Eso fue lo que ocurrió recientemente, cuando una mujer, creadora de contenido, aseguró haber tenido una hija con Marley.
Sus palabras generaron sorpresa inmediata, desconcierto y una ola de repercusiones, ya que involucraban a una de las figuras más reconocidas de la televisión argentina en una historia tan delicada como escandalosa.

Todo comenzó cuando la mujer lanzó una confesión sin filtros: “¿Quieren saber quién es el famoso que es el padre de mi hija?”. Segundos después, soltó una bomba mediática: “El padre de ella es Marley”.
Según su relato, todo habría ocurrido en una situación del pasado que, según describió, fue completamente inesperada: “Fue un día, una noche que se desvirtuó todo”.
La denuncia puede resultar impactante para quienes no leen los hashtags o la descripción de los videos. En ese contexto, la redacción de Chisme se contactó con “Soy Mico”, como se hace llamar en su cuenta de TikTok.
@micol.guadalupe les cuento quién es el famoso / ig _micolgoni #paratiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii #fyp #humoR ♬ sonido original – Soy Mico
Consultada por su video viral, la influencer se mostró sorprendida, a pesar de que la publicación —en la que asegura que Marley es el padre de su hija— superó los 600 comentarios y los 20 mil “me gusta”.
Cuando se le mencionaron las notas que surgieron a partir del contenido, reaccionó con incredulidad: “¿Quéee? Recién veo”, aseguró.
Desde la redacción se le consultó por la gravedad de haber expuesto el nombre de Marley para generar un contenido falso, así como también por el uso de la imagen de Milenka, la hija menor del conductor. En ese marco, la entrevistada dejó en claro que todo formaba parte de una estrategia: “Obviamente que es contenido. De hecho, en el video hay un hashtag que dice ‘contenido’. La gente se tomó todo literal, pero se puede tomar todo literal de cualquier cosa”, afirmó, sin hacerse cargo y escudándose en el humor.
Una vez más, las redes sociales dejan expuesta la delgada línea entre el humor y la desinformación. En la búsqueda constante de viralizar contenido, muchos creadores cruzan límites que pueden afectar la reputación de terceros y generar confusión en la audiencia. Este caso no solo evidenció la rapidez con la que una historia falsa puede instalarse, sino también la responsabilidad que implica tener llegada masiva. Porque, aunque después llegue la aclaración, el impacto inicial ya está hecho y no siempre se revierte con la misma fuerza.


