Desde el comienzo de Gran Hermano Generación Dorada, Sol Abraham llamó la atención y se convirtió en una de las grandes generadoras de contenido. Sin embargo, en las últimas horas habría cruzado todos los límites y podría enfrentarse a una posible expulsión.
La joven ya fue parte del reality en 2011, por lo que conoce bien el juego. No solo las estrategias y polémicas que la mantienen como protagonista, sino también las reglas, ya que es su segunda vez dentro del programa.

El intercambio del terror
Hace una semana, Sol regresó de México tras ser elegida por la producción para participar durante unos días en La Casa de los Famosos, un reality de convivencia emitido en Estados Unidos para la comunidad latina.
Si bien desde Telefe intentaron sostener que se respetó el aislamiento, lo cierto es que algunos periodistas aseguraron que pasó una tarde con su hija y que además tuvo contacto con personas en el aeropuerto y durante el vuelo.
Esto le habría dado a la participante un panorama del afuera. Y aunque desde la producción negaron que haya accedido a información sensible, sus últimos dichos dentro de la casa demostrarían lo contrario.

Qué dijo
Más allá de que sus declaraciones podrían haber sido una estrategia para desestabilizar a sus compañeras, lo cierto es que Abraham puso en el centro de la escena a la producción con acusaciones delicadas.
En las últimas horas se viralizó un clip en redes sociales en el que Yipi, Daniela De Lucía y Lolo Poggio se muestran preocupadas luego de que su compañera asegurara que hay gente que “compra los cuartos”.
Según trascendió, Sol Abraham habría dicho: “Los productores compran los videos del baño y las habitaciones para comercializarlos en el mercado negro”.
A raíz de estas declaraciones, varios participantes comenzaron a pedir su expulsión. Ahora resta saber si Gran Hermano tomará cartas en el asunto por los dichos de la joven o si decidirá mirar hacia otro lado.


