El cine argentino despide a Juan Carlos Desanzo, quien falleció a los 88 años y dejó una marca indeleble como director, guionista y director de fotografía. La noticia fue confirmada por la Asociación General de Directores Autores Cinematográficos y Audiovisuales (DAC), que calificó su partida como una “pérdida irreparable” para la cultura nacional. Con más de seis décadas de trayectoria, su nombre quedó asociado a películas emblemáticas como El desquite, En retirada, Eva Perón y El Polaquito, obras que retrataron distintas etapas sociales y políticas del país.
Desanzo inició su carrera en la década del sesenta como director de fotografía y participó en títulos fundamentales del cine nacional como La hora de los Hornos, Juan Moreira y La tregua. Desde 1983 consolidó su perfil como realizador integral, combinando dirección y guion con una mirada personal atravesada por la historia argentina. En su comunicado, la DAC subrayó su compromiso institucional y su permanente defensa de la industria audiovisual local.
Nacido en 1938, Desanzo solía recordar su infancia en el “Palermo pobre”, marcada por la precariedad económica y el esfuerzo familiar. El cine apareció en su vida casi por casualidad, cuando de niño repartía folletos para poder ingresar gratis a las salas. Un episodio con Eva Perón lo marcó profundamente: “A partir de ese día empecé a salir a la calle con una dignidad nunca antes conseguida”. Décadas más tarde, esa experiencia se transformaría en la semilla creativa de su film sobre la líder política.
Además de su pasión por el séptimo arte, el ajedrez fue otra constante en su vida. Frecuentó el Club Argentino de Ajedrez y llegó a cruzarse con figuras como Miguel Najdorf y Oscar Panno, estableciendo un paralelismo entre el juego y la narrativa cinematográfica: “Los guiones tienen un comienzo, desarrollo y un fin; es como una partida, exactamente igual: apertura, medio juego y final”. También dejó recuerdos imborrables junto a referentes como Leonardo Favio y José Pablo Feinmann. Su legado artístico y su mirada comprometida seguirán siendo referencia obligada en la historia del cine argentino.






