Lo que debía ser el paso final hacia su consagración en el programa, terminó en una sorpresiva y dolorosa despedida. Fernanda Vives quedó eliminada de Cuestión de Peso tras no poder superar la siempre implacable prueba de la balanza.
A tan solo 800 gramos de recibir el alta definitiva, un festejo familiar se convirtió en su peor enemigo, dejándola afuera del reality de eltrece y rompiendo la dupla televisiva que conformaba junto a su marido, Sebastián Cobelli. El detrás de escena de una pesada derrota, la picante observación médica y el futuro de la actriz.
La balanza no perdona: de acariciar el alta a quedarse en la calle
La actriz venía realizando un trabajo impecable y ya había logrado bajar más de 6 kilos, quedando literalmente a 800 gramos de su objetivo final. Es cierto que en las últimas semanas, Vives no lograba bajar ni un gramo, llegando siempre al límite. Pero los últimos números fueron letales.
- El peso del fracaso: para asegurar su permanencia y soñar con el alta, Fernanda debía marcar 65,800 kilos en la pantalla. Pero la báscula fue cruel y arrojó un peso final de 67,300 kilos.
- La diferencia fatal: ese kilo y medio por encima de la meta permitida la sentenció de manera automática, dejándola fuera de la clínica más famosa de la televisión en el momento en que ya casi saboreaba la victoria.
El festejo maldito: la culpa de Rogelio y un “fin de semana movido”
Con la eliminación ya consumada, el conductor Mario Massaccesi no dudó en meter el dedo en la llaga y buscar los verdaderos motivos de este sorpresivo rebote, apuntando directamente al entorno familiar y al cumpleaños del padre de la actriz, Rogelio.
Frente a la consulta del conductor, Vives intentó justificarse: “Tuve un fin de semana súper movido. Si bien siento que no comí mucho, la verdad es que no comí mucho”. Evidentemente, los festejos y los descuidos del fin de semana terminaron pasando una factura carísima que la propia participante no vio venir.
El picante dardo de Adrián Cormillot: ¿Salud o capricho estético?
La eliminación no pasó desapercibida para el cuerpo médico. Lejos de dramatizar, el Dr. Adrián Cormillot hizo una observación clínica bastante picante sobre el verdadero estado de la mediática, dejando entrever que su situación no era de gravedad extrema.
“Ella está jugando en una franja tal vez más saludable, donde se hace una cuestión más que nada estética y no tanto por la salud”, disparó el profesional. Para rematar, Cormillot dejó un mensaje contundente sobre la voluntad de los participantes: “Entonces hay que ver qué tan dispuesto está uno para hacer un sacrificio”.
La separación televisiva de Cobelli y la última carta de Massaccesi
El drama de la eliminación tuvo un condimento extra: la división del matrimonio. Minutos antes de que Fernanda subiera a la báscula, su marido Sebastián Cobelli había logrado mantener su peso y asegurar su lugar en el tratamiento, obligándolos a separarse en el juego.
Pese al golpe anímico, la actriz eligió despedirse sin rencores: “Yo estoy recontra feliz de mi paso por acá. Los amo a todos y me llevo amigos”. Sin embargo, cuando las luces parecían apagarse para ella, Massaccesi le tiró un último salvavidas para no alejarla del todo de las cámaras: “Yo creo que si Sebastián se queda, vos podés acompañarnos. Te lo dejo para que lo piensen”. ¿Aceptará ver a su marido desde la tribuna?


