La muerte de Ernestina Pais sigue generando conmoción, pero en las últimas horas un episodio inesperado volvió a instalar el tema en redes sociales. Una mujer se grabó mientras realizaba un ritual en el cruce ferroviario donde murió la periodista y actriz, y el video despertó un fuerte repudio.
La protagonista de la grabación fue identificada como Karina, quien viajó desde Zona Oeste hasta San Isidro para encender una vela en el lugar del accidente.
Qué hizo la mujer en el lugar donde murió Ernestina Pais
Según se difundió, la mujer llegó hasta el cruce de Sáenz Peña y Elcano, donde ocurrió la tragedia que terminó con la vida de Ernestina Pais.
Allí encendió una vela y se filmó explicando que estaba haciendo una “velación” para que la conductora pudiera “encontrar la luz” y “elevar su alma”.
El video que encendió la bronca en redes
La publicación no tardó en circular y generó una reacción inmediata. Muchos usuarios cuestionaron que se grabara en un sitio atravesado por una muerte reciente y dolorosa.
El principal reclamo fue por la exposición del momento: para buena parte de las redes, el gesto cruzó un límite entre una creencia personal y el uso público de una tragedia ajena.
Por qué el episodio generó tanto rechazo
El malestar no estuvo centrado únicamente en el ritual, sino en la decisión de registrarlo y compartirlo.
En casos de muertes recientes, especialmente cuando involucran a figuras públicas, las redes suelen reaccionar con fuerza ante cualquier gesto percibido como invasivo, oportunista o poco respetuoso hacia la familia.
La muerte de Ernestina Pais sigue bajo investigación
Mientras la Justicia continúa reconstruyendo los últimos minutos de la conductora, el episodio del ritual abrió otra discusión: cómo se manejan el duelo, la exposición y los límites en tiempos de viralización permanente.
Un gesto íntimo convertido en escándalo público
Lo que la mujer presentó como un acto espiritual terminó convertido en una polémica nacional.
El caso dejó una pregunta incómoda: hasta dónde llega la libertad de expresar una creencia cuando el escenario elegido es también el lugar de una tragedia familiar todavía abierta.

