Griselda Siciliani no dejó espacio para las especulaciones ni las segundas oportunidades. A tan solo un mes de su comentada separación y en medio del hermetismo por la reciente internación de Luciano Castro, la actriz decidió romper el silencio para ponerle un freno definitivo a los rumores de un posible acercamiento.
Fiel a su estilo directo y tajante, la protagonista de Envidiosa dejó en claro que la historia de amor está completamente terminada y que no hay vuelta atrás.
«No seguimos hablando»: la dura frase que sepultó la relación
En medio de una rueda de prensa por la promoción de la última temporada de la exitosa ficción de Netflix, la actriz fue abordada por un móvil del ciclo Los Profesionales de Siempre (conducido por Flor de la V en la pantalla de Elnueve). Lejos de esquivar la cámara, Siciliani enfrentó los micrófonos y fue categórica sobre su presente sentimental.
Visiblemente incómoda pero con respuestas firmes, la artista se encargó de derribar cualquier teoría de reconciliación:
- Desmentida total: ante la consulta del cronista sobre una supuesta vuelta amorosa con el galán, la respuesta fue letal y directa al hueso: “No es verdad que nos reconciliamos con Luciano, pero estoy muy bien”.
- Corte de vínculo: para no dejar ningún margen de duda sobre el distanciamiento tras la internación y los problemas de salud del actor, Siciliani aclaró rápidamente la falta de diálogo: “No seguimos hablando”.
- Una puerta blindada: al ser interrogada explícitamente sobre si la decisión de cerrar esa etapa amorosa era definitiva, no titubeó y lanzó un contundente “Sí, yo no hablo de estas cosas”, sentenciando para siempre el futuro de la relación.
Nueva vida y refugio familiar en Europa
Esta actitud lapidaria y hermética contrasta rotundamente con el perfil que la actriz había adoptado en el pasado junto a Castro, donde en medio de crisis e infidelidades había optado por dar la cara y ventilar los temas públicamente. Hoy, el panorama es radicalmente distinto: la actriz eligió pasar de página, silenciar el escándalo y enfocarse de lleno en su carrera y en su círculo de hierro.
El reflejo más claro de este cambio de aire se dio hace apenas unos días, en el marco de su primer cumpleaños estando soltera. Lejos del ruido mediático de Buenos Aires y de los posteos románticos, Griselda apostó por armar las valijas y celebrar de manera súper introspectiva y relajada en Italia. Allí se mostró feliz, disfrutando de los paisajes europeos acompañada únicamente por su hermana, Paulina Siciliani. Un viaje sanador que evidencia que su proceso de reinvención ya está en marcha, bien lejos de su ex.


