Este domingo de Pascuas, mientras afuera reinaba la calma familiar, dentro de la casa de Gran Hermano estalló una guerra sin filtro. Gritos, empujones, escupitajos y hasta una denuncia por quemaduras: el reality volvió a cruzar todos los límites y dejó a dos protagonistas en el ojo de la tormenta. ¿Habrá sanción o la producción hará la vista gorda?
Desde que volvió a la casa después de dos décadas, Tamara Paganini no se preocupó demasiado por caer simpática. Fiel a su estilo frontal, hace apenas unos días reunió a todos en el living y los destrozó sin anestesia.
“Son un asco, loco”, disparó sin vueltas. Y redobló: “Desde que pasé esa puerta no puedo creer cómo en un mes y medio juntaron tanta mugre”.
Las frases cayeron pésimo entre sus compañeros, que la acusaron de querer armar show y buscar cámara desde el primer momento. Pero lejos de bajar un cambio, Paganini siguió picante y el clima en la casa quedó al rojo vivo.
La pelea que lo cambió todo
Este domingo, la tensión explotó. Todo arrancó cuando una cámara enfocaba a Tamara guardando algo debajo de su cama. En ese momento, Pincoya entró furiosa, la empujó y la encaró: “¿Qué te pasa conmigo?”.
“¿Qué hacés? ¿Por qué me empujás?”, respondió Paganini, visiblemente alterada. Pero la chilena no se quedó atrás: “Dos veces me has sacado las cosas de la lavadora, así que no sé qué pasa ahí”. En medio del escándalo, la transmisión cambió de cámara y el audio se cortó. Pero lo peor todavía no se había visto.
Aunque la producción intentó tapar el conflicto, minutos después se filtró cómo siguió todo. Según trascendió, Pincoya escupió a Tamara, y la respuesta fue inmediata: Paganini le habría arrojado café caliente. La situación escaló a niveles extremos, con ambas completamente fuera de control y un clima que hizo estallar las redes.
Médico urgente y acusaciones cruzadas
“Yo no me voy a dejar”, lanzó Pincoya en una charla posterior. Acto seguido, fue directa al confesionario para pedir asistencia: “Me tiraron la taza de agua hirviendo, necesito un médico”.
Minutos después, ella misma reconoció el inicio de la agresión: “Fue Tamara, porque yo le mandé un pollo, la escupí”, dijo mientras caminaba por el pasillo llamando al Big.

La participante chilena insistió en ser atendida por una supuesta quemadura provocada por su compañera, lo que encendió aún más la polémica.
Con una agresión física, escupitajos y una posible lesión de por medio, la gran pregunta es inevitable: ¿la producción tomará medidas o dejará pasar uno de los escándalos más fuertes de esta edición? La casa de Gran Hermano está más caliente que nunca y la gala del domingo promete ser explosiva.

