El humor y la coyuntura política volvieron a cruzarse de manera desopilante en la pantalla de El Trece. Durante la última emisión del programa Otro Día Perdido, el conductor se vio sorprendido por un misterioso llamado telefónico en pleno aire. Al atender el celular, la voz del falso Javier Milei irrumpió en los altoparlantes del estudio para protagonizar una charla desopilante y cargada de ironía que no tardó en volverse viral en las plataformas digitales.
Lejos de tratarse de una comunicación institucional, el tono de la conversación derivó rápidamente hacia el absurdo y los pases de factura cómicos. “Antes que nada quiero decirte que con Karina miramos siempre el programa”, arrancó la lograda imitación del presidente, quien no escatimó en halagos para el presentador al asegurar que su hermana lo ve “muy bien” y que, de hecho, lo consideraba un candidato ideal para sumarse a las filas del gobierno: “Dice que serías un gran vocero presidencial”. Sorprendido por la propuesta, el conductor de Otro Día Perdido agradeció el gesto, aunque rechazó de plano la oferta con total seriedad: “Le agradezco, pero no es lo que quiero para mi vida”.
Llamado sorpresa: el presidente Javier Milei se comunicó con Mario Pergolini y protagonizaron una conversación muy particular. ☎️#OtroDíaPerdido pic.twitter.com/sLzLFGOthZ
— OTRO DÍA PERDIDO (@otrodiaperdidok) June 2, 2026
La supuesta pelea con Radagast y la recomendación de Santiago Caputo
El momento de mayor humor de la noche llegó cuando el falso Milei intentó meterse en las internas artísticas del programa y felicitó al animador por un presunto conflicto con el mago Agustín «Soy Rada» Aristarán. Ante las desmentidas del conductor, quien aclaró que se trataba de un malentendido y que jamás se pelea con nadie, la imitación redobló la apuesta y le ofreció una insólita recomendación para cubrir la vacante: “Si querés un mago para reemplazarlo, te puedo recomendar al mago del Kremlin, Santi Caputo”. “No lo quiero a Santi Caputo”, retrucó de inmediato el presentador entre las risas del público presente en el set.
El desopilante sketch cerró con el mandatario pidiéndole que lo mantuviera al tanto por si cambiaba de opinión respecto al cargo de vocero, despidiéndose con un eufórico y adaptado: “¡Viva el perdido, carajo!”. Tras cortar la comunicación, los integrantes del ciclo celebraron con ironía el alcance de su audiencia. “Corroboramos que Karina mira el programa. Bueno, todo el mundo lo ve… Karina, Cristina, lo ven todos”, bromearon desde el panel.

