El escándalo judicial y mediático entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un episodio de máxima tensión tras la filtración de un material audiovisual sumamente sensible en el que aparecen las hijas menores de la expareja llorando y discutiendo en el ámbito familiar. Luego de haberse negado a difundir esas imágenes por respeto a la privacidad de las niñas, Fernanda Iglesias rompió el silencio en Puro Show (El Trece) y señaló de forma directa a la presunta responsable de haber hecho llegar la grabación a los medios de comunicación.
Con evidente indignación y angustia, la periodista aseguró que la filtración provino del entorno legal del futbolista del Galatasaray y apuntó sin rodeos contra Elba Marcovecchio, letrada que encabeza la defensa de Icardi en los litigios por alimentos y divorcio. Iglesias afirmó tener la confirmación absoluta del hecho y sostuvo que está dispuesta a sostener su acusación ante la Justicia si la abogada decide iniciar acciones legales en su contra.
“Tengo las pruebas de que fue ella”: la dura acusación contra Marcovecchio
Al profundizar en la información, la panelista expresó su repudio ante la maniobra mediática que expuso la intimidad de las menores de edad en medio de la disputa patrimonial y familiar de sus padres:
“Tengo confirmado que la que filtró el video es Elba Marcovecchio, es una intimidad mía que no quiero revelar, pero lo sé. Si Elba me lleva a la Justicia tengo las pruebas de que fue ella. Me parece un horror que lo haya filtrado a los medios.”
Asimismo, Iglesias lanzó duras críticas hacia la estrategia de las profesionales que asesoran al deportista, acusándolas de priorizar la repercusión en la prensa por sobre el bienestar de sus representados. En ese sentido, le sugirió al propio Icardi que desplace a su equipo de abogados y decidió frenar su testimonio en vivo al borde del llanto.
La angustia de la panelista tras quedar en el centro de las críticas
La periodista explicó que atravesó momentos de profunda incomodidad y angustia en las redes sociales tras haber sido la primera en mencionar la existencia del video antes de su difusión masiva. Aclaró que en ningún momento colaboró con la viralización del material y que su postura fue siempre preservar a las nenas del conflicto de los adultos.
Para cerrar su descargo, Fernanda reflexionó sobre la falta de límites en el tratamiento mediático de la causa y lamentó que el resguardo de las hijas de la expareja quede relegado ante las conveniencias procesales y el impacto público. La fuerte acusación promete abrir una nueva batalla legal y reconfigurar la tensa relación entre los protagonistas de la contienda.

