Moria Casán sorprendió al público con una confesión íntima sobre su economía personal y la de su hija, Sofía Gala, durante la emisión de su programa del martes 23 de diciembre. Reconocida por mostrarse siempre fuerte, independiente y sin prejuicios, la actriz dejó ver una faceta más sensible al reflexionar sobre el dinero, la familia y ciertas decisiones del pasado que todavía le generan sentimientos encontrados.
La charla surgió a partir de una visita de Florencia Peña, con quien dialogó sobre el vínculo que cada una mantiene con lo económico. Ambas coincidieron en que, cuando se trata de la familia, no existen límites a la hora de gastar. En ese contexto, Moria lanzó una frase que llamó la atención: “Mis hijos me sacan hasta los dientes”, comentario al que luego se sumó con humor y sinceridad.
Lejos de incomodarse, la One profundizó en su postura y expresó un deseo muy claro respecto a su hija. “A mí me gustaría mantener a mi hija toda la vida. Yo quiero que no pida, me gusta ofrecerle todo”, afirmó, dejando en evidencia una mirada protectora y generosa sobre su rol como madre.

Sin embargo, la confesión tomó un tono más serio cuando Moria habló de errores cometidos en el manejo de su dinero. Reconoció que, por delegar y no involucrarse en determinadas cuentas, perdió una suma importante. “No es que me equivoqué, no lo siento culpa pero sí ha sido irresponsabilidad mía”, explicó, aclarando que nunca quedó en una situación extrema, aunque sí sintió el impacto económico.
Para Moria, ese dinero faltante es algo que indirectamente también afectó a Sofía Gala, su única heredera, y por eso siente la necesidad de compensarla. Aun así, la actriz de 38 años está lejos de depender de su madre: construyó una carrera sólida en la actuación, fue reconocida en festivales internacionales y hoy elige un camino profesional firme y de bajo perfil, muy distante de la exposición mediática que marcó parte de su adolescencia.

