Diego Latorre se convirtió en el blanco de los ataques de Mauro Icardi contra Yanina pero, así y todo, eligió tomarse las cosas de una forma distinta. El futbolista del Galatasaray inició una cruzada con el único objetivo de hundir a la conductora de SQP. Icardi no le perdona la información que ella dio en los últimos años sobre su conflictiva separación de Wanda Nara y el turbulento inicio de su vínculo con la China Suárez, por lo que se propuso pagarle con la misma moneda.
Luego de atacarla la semana pasada con chicanas sobre su trabajo y sobre lo “tarde” que le había llegado el éxito, el delantero redobló la apuesta y se metió de lleno con el punto más débil de la panelista: su familia.

Acusaciones de infidelidad y una supuesta doble vida
Al ver que sus primeros ataques no lograban el efecto deseado, Icardi fue a fondo y reflotó la vieja y conocida infidelidad de Diego Latorre con Natacha Jaitt. Sin embargo, el golpe más bajo llegó cuando aseguró que el comentarista deportivo está manteniendo actualmente una relación paralela con una vecina del departamento que ocupa en Miami, indicando además que se trata de una historia clandestina con más de cinco años de antigüedad.
Ante este tremendo revuelo, todas las miradas se posaron inmediatamente sobre Yanina, dejando de lado la reacción del propio exfutbolista de Boca Juniors.
La llamativa reacción de Diego Latorre: foco en el Mundial y silencio virtual
Lejos de llamarse a silencio de stampa en sus redes sociales o de salir a emitir un comunicado furioso, “Gambetita” decidió adoptar una postura tajante y continuar con su rutina digital como si absolutamente nada hubiese pasado. El exjugador continuó compartiendo contenidos asociados directamente a sus labores periodísticas.
No realizó ninguna referencia a las explosivas historias de Instagram de Icardi y mucho menos se ocupó de desmentir la supuesta relación con la vecina de Miami. Mientras el ex de Wanda Nara ventilaba los supuestos detalles del engaño, el relator hacía una publicación asociada directamente a la Copa del Mundo.
En realidad, esta actitud es la misma que Diego ha mantenido desde que su esposa cobró notoriedad y peso propio en los medios de comunicación: mantenerse siempre al margen de los escándalos y evitar hacer cualquier tipo de aclaración o referencia a las peleas ajenas. Si bien ha salido en alguna oportunidad aislada a defenderla frente a ataques que consideró desmedidos, esta vez eligió el camino de la indiferencia. Por el momento, se desconoce si la pareja iniciará algún tipo de acción legal por la vía judicial.

