El escándalo político y mediático que rodea a Martín Insaurralde y Jesica Cirio sumó un capítulo verdaderamente estremecedor. La reconocida panelista y periodista de espectáculos Fernanda Iglesias encendió las alarmas en el plano mediático tras volcar en sus redes sociales una serie de graves denuncias públicas. A través de capturas oficiales de sus historias de Instagram, la comunicadora destapó la existencia de presuntos aprietes y ofertas de dinero para silenciar información clave sobre el poder.
“Cuando empecé a hablar de Jesica Cirio en Puro Show, comenzaron a llegarme muchísimos mensajes de gente que quería contar cosas en forma anónima, por miedo”, relató Iglesias en el inicio de su descargo, detallando que logró chequear varias de esas versiones. Acto seguido, la periodista lanzó la acusación más potente de la jornada: “Fue entonces cuando recibí dos llamados. Uno de un ex integrante de la SIDE para amedrentarme y otro de un productor de Mandarina para ofrecerme plata para que no hable más”.
Una estrategia oculta detrás del caso Clerici y la fuerte crítica a los medios
La supuesta extorsión detrás del divorcio: “Jesica Cirio grabó ese video por consejo de quien era su abogado en ese momento, Fernando Burlando”, expuso Iglesias sin filtros. Según la panelista, la filmación se realizó en el pico del escándalo de Sofía Clerici con el objetivo específico de “tener ‘algo’ con qué presionar a Martín Insaurralde si no arreglaba bien el divorcio”.
Al momento de explicar las razones por las cuales el resto de los canales y programas de televisión optan por mantener un perfil bajo frente al caso, Fernanda fue tajante: “Y cuando se pregunten por qué casi nadie habla de esto en los medios… piensen. Ya vieron que plata había para repartir. Y la gente es muy ambiciosa”. Para diferenciarse de sus colegas, cerró de forma contundente: “Yo sigo con mi Peugeot 208 del 2017 pero duermo tranquila. Nunca voy a ser cómplice de la corrupción de ningún tipo”.
Finalmente, Iglesias sumó un frente judicial adicional a la polémica al confesar que el actual “novio” de la modelo, Nicolas Trombino, le envió una carta documento luego de que ella informara públicamente que él debía las expensas del edificio Chateau. “‘Nunca viví ahí’, dijo el muy chanta”, remató irónicamente, dejando en claro que no piensa dar el brazo a torcer pese a las intimaciones legales y los intentos de censura.





