Mario Pergolini sorprendió a la audiencia de Otro día perdido al repasar una serie de insólitas anécdotas de su infancia y juventud junto a Evelyn Botto y Agustín “Rada” Aristarán. During una distendida charla sobre pequeños hurtos cometidos en los primeros años de vida, el conductor desveló un vergonzoso episodio que aún hoy le genera remordimiento.
El debate surgió a raíz de una consigna en el estudio que motivó a todo el equipo a confesar sus faltas pasadas.
La caminata del perdón: la lección que le dio su madre a los 8 años
Al ser consultado sobre sus primeros deslices, el empresario de medios recordó el día en que su madre lo descubrió con dinero ajeno en su poder:
“No tendría por qué tener un billete de 50 pesos. Se me dio por manotear el billete de una vecina llamada Elba. Mi mamá me llevó de la mano y me iba diciendo: ‘Aunque sea golpeá vos’… Me acuerdo de toda la humillación que vino después”, confesó Pergolini.
Aquella lección materna terminó por marcarlo a fuego tras tener que dar la cara y pedirle disculpas en persona a la dueña del dinero.
Un estéreo robado y la absurda realidad de la “manada”
Más allá de la anécdota infantil, Pergolini sumó otro episodio de su adolescencia durante una etapa que tildó de “oscura”, donde la presión social del grupo terminó derivando en un delito absurdo:
- Presión grupal: Relató que junto a un grupo de amigos vieron la ventanilla de un auto abierta y sacaron un estéreo para “no frenar a la manada” y no quedar mal parados frente a sus pares.
- Desenlace insólito: A las pocas cuadras cayeron en la cuenta del sinsentido de la situación: “Le dije: ‘¿Dónde mierda lo ponemos? Ninguno tiene auto'”.
- Las confesiones del equipo: En el mismo intercambio, Agustín “Rada” confesó haberse traído un muñeco gigante de Mickey de Disney, mientras que Evelyn Botto admitió haber hurtado figuritas de Pokémon en un supermercado cuando tenía ocho años.

