El peluquero de varias figuras del espectáculo, Roberto Giordano, falleció en noviembre de 2024, dejando un patrimonio que ya genera tensiones familiares. A pesar de haber atravesado una quiebra judicial, se estima que su herencia asciende a unos 10 millones de dólares, además de entre 15 y 20 propiedades, incluyendo una mansión en las cercanías de Punta del Este.
Los rumores apuntan a que Giordano podría haber ocultado parte de su patrimonio para evitar que fuera incluido en procesos judiciales por deuda o en el reparto sucesorio. Las disputas se habrían concentrado entre sus tres hijos, su esposa y su hermana, quienes deberán definir cómo se distribuirán los bienes que formaban parte del denominado “Imperio Giordano”.
En medio del proceso sucesorio, trascendió que la hija menor habría adquirido ya dos departamentos y un complejo de garajes, lo que habría generado malestar en el resto de la familia. Las próximas semanas serán clave para determinar si el reparto del legado avanza de manera legal y ordenada o si las diferencias internas derivan en un conflicto judicial más amplio.

Roberto Giordano nació en 1949 y desde temprana edad mostró interés por la peluquería. Su primer salón en Buenos Aires le permitió destacarse rápidamente y atraer a clientes reconocidos del espectáculo, entre ellos Mirtha Legrand, Valeria Mazza, Pampita y Nicole Neumann. Con el tiempo, Giordano construyó una marca personal sólida y organizó desfiles y eventos que combinaron estética y entretenimiento.
Durante su carrera, el estilista logró levantar un imperio empresarial con más de 25 sucursales en Argentina y el exterior, generando empleo para cientos de personas. Su figura mediática incluyó momentos recordados por su creatividad y humor, como improvisaciones durante desfiles o frases que se volvieron virales, consolidando un legado en el mundo de la belleza y el espectáculo.


