La historia reciente de Tamara Paganini tiene una nueva trama, y tiene que ver con su involucramiento activo en la lucha contra las falsas denuncias, una causa que la atraviesa tanto desde lo personal como desde lo público. Lejos de los flashes que la hicieron conocida en la primera edición de Gran Hermano, La India empezó a construir una militancia silenciosa pero constante.
En los últimos meses participó de reuniones, impulsó debates y hasta acompañó iniciativas que buscaron llevar el tema al ámbito legislativo, con la intención de visibilizar una problemática que, según sostiene, muchas veces queda en segundo plano.
Su compromiso no se limitó a lo presencial. A través de vivos en Instagram, la ex GH abrió el debate con su comunidad, exponiendo casos, compartiendo testimonios y generando discusiones que rápidamente escalaron en redes. Allí dejó en claro que no se trata de una postura aislada, sino de una causa que decidió abrazar.
Detrás de esta militancia hay también una historia personal. Según trascendió, uno de sus hermanos habría atravesado una situación vinculada a una falsa denuncia, algo que marcó profundamente a Tamara y que habría sido un punto de inflexión en su postura. A esto se suma el impacto mediático del caso de Marcelo Corazza, que volvió a poner el tema en agenda y terminó de empujarla a involucrarse de lleno.

En ese camino no estuvo sola. Javier Maillo, quien fue absuelto tras haber sido acusado en una causa por abuso sexual, la acompañó en distintas instancias, aportando su propia experiencia y convirtiéndose en una de las voces que refuerzan el reclamo.
Pero su compromiso fue aún más allá. En una movida que sorprendió incluso a su entorno, Paganini visitó la Unidad Penal de Batán, donde realizó averiguaciones e investigaciones periodísticas sobre casos vinculados a falsas denuncias. Esa experiencia, aseguran, la impactó profundamente y reforzó su decisión de seguir visibilizando la temática.


