Las repercusiones de la final de Gran Hermano Generación Dorada continúan generando un auténtico terremoto mediático. Tras la consagración de Solange Abraham como flamante campeona del reality conducido por Santiago del Moro, la ex participante Carmiña Masi rompió el silencio con declaraciones explosivas, denunciando públicamente un supuesto fraude y sin descarta iniciar acciones legales contra la producción.
En medio de un clima caldeado por las sospechas de acomodo que rodearon la definición del ciclo, la mediática dejó en claro su bronca contra los manejos del programa y puso bajo la lupa la transparencia de las votaciones.
“Lo están analizando mis abogados”: la amenaza de juicio y el reclamo por deudas
Lejos de dejar pasar el asunto, Carmiña blanqueó su malestar no solo con el resultado de la competencia, sino también con cuestiones contractuales y económicas pendientes desde su paso por el aislamiento.
Al ser consultada sobre la posibilidad de llevar el conflicto a los tribunales, fue tajante. “Todavía no estoy en juicio. Lo están analizando mis abogados”, enfatizó, aclarando no obstante que su vínculo contractual sigue vigente.
La exjugadora denunció diferencias en los pagos y cuestionó los criterios de la producción: “Aparentemente me deben dinero. A mí me pagaron mucho tiempo después, solamente el mes que estuve. Y tengo entendido que gente que salió al toque seguía cobrando. Y en ninguna parte del contrato dice que si sos expulsada no tenés que seguir cobrando”, reclamó, sumando además que su paso implicó gastos de desarraigo.
Fraude al público, el veto del Golden Ticket y la polémica por los votos
Uno de los puntos más álgidos del descargo de Masi apuntó directamente a un episodio clave del certamen: la gala en la que Solange obtuvo el Golden Ticket para reingresar a la casa mientras ella quedó afuera por el veto de Mavinga, pese a que existía una votación telefónica de por medio que supuestamente respaldaba su regreso.
“Lo que hicieron para mí fue un fraude al público. (…) Me gustaría algún día auditar esos votos”, se indignó la exconcursante al cuestionar la legitimidad de las reglas del juego.
Celebró el triunfo de Sol, pero chicaneó su llegada a la final
Pese a sus críticas frontales contra la producción del ciclo de Telefe, Carmiña admitió de manera irónica que le “encantó” que la tucumana se alzara con el trofeo mayor por encima de la uruguaya Yipio: “Una villana, no una uruguaya”, disparó, remarcando las diferencias en el recorrido de ambas hacia la definición:
- El cuestionamiento al ingreso: “Ella entró por el Golden Ticket, no por el público como habría entrado yo”.
- La manipulación de las reglas: “Cambian las reglas como quieren”, sentenció, deslizando además que la organización la perjudicó de forma deliberada durante su estadía en la casa mientras se encubrían actitudes o chistes cancelables de otros compañeros.





