En medio del conflicto mediático y judicial con Andrea del Boca y su hija, Ricardo Biasotti volvió a hablar públicamente y sorprendió con una confesión íntima sobre cómo atravesó estos años: aseguró que sufrió ataques de pánico y detalló el fuerte impacto que tuvo la situación en su vida personal y profesional.
El empresario rompió el silencio en una entrevista en el piso de LAM y explicó por qué durante tanto tiempo eligió no responder a las acusaciones: “Era mejor si me quedaba callado, para que el fuego se apague por sí solo. Lo hice más pensando en ellas que en mí”.

Al referirse a las secuelas que le dejó el conflicto, profundizó sobre los episodios de ansiedad que atravesó: “Estás con un estrés constante, el estrés se exterioriza con un aumento del cortisol, cuando vos tenés un evento de peligro o cualquier cosa el cortisol te sube y es una alarma que tiene el cuerpo”.
Ante la consulta de Ángel de Brito sobre su estado de salud actual, Biasotti fue contundente: “En estos momentos no, estoy estable, pero lo he sufrido. Tuve un pico de estrés que estuve ocho días internado en terapia intermedia en la Trinidad de Serviño”. Y agregó: “No me encontraron nada y fue todo un pico de estrés”.
El vínculo con Anna
En otro tramo de la entrevista, Biasotti volvió a referirse a su relación con su hija, Anna Chiara del Boca, y reveló cuándo fue la última vez que la vio. Allí repasó su historia de distanciamiento familiar y dejó en claro que, pese al paso del tiempo, mantiene la esperanza de recomponer el vínculo.
“Yo dejé de ver a Anna cuando tenía 9 años y nunca más me pude poner en contacto. Llamaba y no me respondían, me bloquearon”, sostuvo.
También recordó un intento posterior de acercamiento: “A los 14 años me solicitaron un permiso para trabajar en una novela y puse como condición tomar un café con mi hija”. Según relató, ese encuentro se dio en un contexto formal, con la presencia de abogados, familiares y custodia, lo que evidenció la distancia emocional entre ambos.
La frase que sorprendió a Granata
En medio de la entrevista, el programa conducido por De Brito se comunicó con Amalia Granata, quien mantuvo una relación con Biasotti durante aproximadamente un año y medio.
En ese contexto, el empresario lanzó una frase que descolocó a todos en el estudio: “Tendríamos que haber tenido un hijo nosotros. Hubiera sido más fácil”, expresó, generando sorpresa y risas entre los presentes. “¡Qué lindo sería!”, reaccionó el conductor.
La historia entre Granata y Biasotti comenzó en 2004, tras coincidir en el cumpleaños de un amigo en común. En ese entonces, ella daba sus primeros pasos en los medios, mientras que él ya era un empresario reconocido y expareja de Andrea del Boca.

Según reconstruyó la propia Granata tiempo después, el vínculo avanzó rápidamente: intercambiaron teléfonos y comenzaron a verse con frecuencia. La relación se extendió durante alrededor de un año y medio, atravesada también por una diferencia de edad cercana a los 20 años.
Durante ese período, la pareja mantuvo un perfil relativamente bajo, aunque con el tiempo trascendió que compartieron momentos de intensidad y viajes que terminaron influyendo en el desgaste del vínculo. Finalmente, la relación llegó a su fin hacia 2005, cuando Granata decidió enfocarse en su carrera y proyectos personales.


