Cacho Garay fue liberado este miércoles por la jueza Natacha Cabeza en la provincia de Mendoza. El humorista fue denunciado por su exmujer por violencia de género y abuso sexual agravado. El calvario que vivió Verónica Macías Bracamonte, su expareja, fue casi desde el inicio de la relación. Ella en 2023 dijo que vivió 13 años sin ser consiente de lo que estaba afrontando.

«Yo no podía salir, no sé lo que es tomar un té con mis amigas. Yo estaba privada de la libertad. Me decía ‘de acá salís muerta, total tengo jueces que en dos días me sacan de la cárcel’ y eso es lo que pasó… No podía hacer nada si su consentimiento, me dejaba encerrada, me maltrataba, me abusó de todas las maneras posibles… No se dejen abusar para estar en un escenario. Yo viví un horror durante estos 13 años«, dijo en «Intrusos».
«Desde que Cacho me contagio una enfermedad venérea, para mi está muerto. «, agregó Verónica entre lágrimas. Además los resultados a la pericia psiquiátrica de Garay valoraron un «riesgo de violencia física grave». «Se detecta modalidad vincular asimétrica en la cual el varón adopta una posición superior de control y dominio de la relación con conductas controladoras y posesivas«, decía.
Mientras tanto, la pericia de su exmujer, revelaba: «Describe conductas compatibles con violencia psicológica, insultos y descalificaciones. Indica impedimento de mantener contacto con amistades, obstaculización del trato y comunicación con familiares, revisión continua del celular, prohibición para salir sola, imponerle su presencia para todo tipo de actividades y control de sus movimientos«.


