Las previas a las galas de eliminación en MasterChef Celebrity (Telefe) continúan siendo el escenario perfecto para destapar romances, chicanas y secretos del detrás de escena. Esta vez, la encargada de sacudir el estudio antes de encender las hornallas fue Lizy Tagliani, quien apuntó sus dardos directos hacia la estación de Grego Rossello, exponiéndolo al aire sobre sus habilidades amatorias y encendiendo la curiosidad de todos en el piso.
Fiel a su estilo desinhibido y punzante, la humorista sorprendió a los presentes al deslizar que el conductor e influencer había estado a los besos: “Parece que besa bien”, disparó sin filtro, descolocando por completo a su compañero.
“Me van a meter en un quilombo”: el contraataque y el pedido de Wanda
La insinuación encendió las alarmas de Rossello, quien intentó desactivar de inmediato la bomba mediática antes de quedar envuelto en un nuevo escándalo. “Me van a meter en un quilombo”, atinó a responder el participante, intentando gambetear la mirada inquisitiva de sus pares.
Atenta al juego mediático, Wanda Nara no dejó pasar la oportunidad de indagar a fondo: “¿Me confirmás que Grego besó?”, apuró la empresaria para intentar obtener nombres y detalles de la cita nocturna.
Lejos de dar marcha atrás, Tagliani mantuvo el suspenso: “Me llegó el rumor, enigmático”, insistió pícara, provocando la réplica irónica del influencer: “Creo que está celosa, si no, no se entiende por qué me difama tanto”.
El recuerdo del pico con Julieta Poggio
Pese al manto de enigmático que intentó tejer la comediante en el estudio, la destinataria del comentario tenía nombre y apellido: Julieta Poggio. Semanas atrás, la exparticipante de Gran Hermano y actriz había blanqueado públicamente que existió un acercamiento afectivo con Grego, aunque se encargó de ponerle fecha precisa para evitar malos entendidos en el presente, aclarando que se trató de un simple “pico” ocurrido hace dos años y no durante las recientes juntadas del certamen culinario.





