Lo que comenzó como un descargo sobre identidad y confusión de marca terminó convertido en uno de los fenómenos virales de la semana. Un fragmento del streamer español Borja Luzuriaga Vázquez, conocido como Luzu, criticando a Luzu TV se transformó rápidamente en material de meme, remix y debate digital. El recorte del video empezó a circular en X, donde aparecieron capturas con frases destacadas y comparaciones irónicas, y TikTok amplificó la escena con ediciones y musicalizaciones que potenciaron el tono humorístico.
En el video, el creador español expresó su molestia por la confusión que, según él, se genera cuando se menciona “Luzu” en referencia al canal de streaming argentino creado por Nicolás Occhiato. Durante un vivo, se quejó de que algunos usuarios publican críticas dirigidas al proyecto argentino y que otros podrían interpretarlas como ataques hacia su persona. “Yo soy propietario del nombre de Luzu desde hace muchísimo tiempo, pero no les he puesto una demanda billonaria porque no me apetece”, afirmó.
En ese mismo descargo utilizó un ejemplo que terminó de encender las redes: comparó la situación con mudarse a un barrio llamado Giorgio Armani y no poder abrir una colonia con ese nombre porque ya existe una marca. La referencia a Giorgio Armani fue el combustible perfecto para la creatividad colectiva. En cuestión de minutos, la frase tuvo versiones con cumbia de fondo, edits dramáticos y montajes cinematográficos que multiplicaron su alcance.
Desde el entorno del canal argentino recordaron que Luzu TV se llama así en honor a Villa Luzuriaga, el barrio natal de Occhiato, ubicado en el partido de La Matanza, Buenos Aires. El nombre representa sus orígenes, su familia y sus valores personales. Esa aclaración sumó una nueva capa al debate en redes, donde algunos usuarios defendieron la trayectoria internacional del streamer español y otros remarcaron la identidad territorial del proyecto argentino.
Luzu, radicado en Los Ángeles, es uno de los perfiles más consolidados de Internet. Con millones de suscriptores en sus canales y millones de seguidores en Instagram, ha participado en eventos como La Velada del Año, organizada por Ibai Llanos. Pese a la polémica, el episodio dejó en evidencia cómo un recorte de segundos puede escalar hasta convertirse en tendencia global y reavivar el debate sobre marcas, identidad y cultura digital.






