Luego de la intensa polémica que sacudió la pantalla y los pasillos de TN, Matías Bertolotti decidió romper el silencio en una entrevista exclusiva para Intrusos (América TV) y aclaró los verdaderos motivos que desataron su furioso cruce en vivo con Ricardo Canaletti. El meteorólogo buscó restarle dramatismo a las repercusiones generadas en las plataformas digitales, aunque reafirmó los fundamentos de su postura durante la discusión televisiva.
Al ser consultado sobre el vínculo posterior con el periodista de policiales, Bertolotti confirmó que no existió ninguna charla ni intercambio de mensajes privados tras el altercado. Con total tranquilidad, consideró que no era necesario forzar un diálogo fuera del canal, dejando en claro que lo ocurrido formó parte de un desacuerdo laboral que dio por concluido puertas adentro.
🗣️ MATÍAS BERTOLOTTI TRAS EL ESCÁNDALO CON CANALETTI: “SUPERÓ UN LÍMITE” #Intrusos26Años @intrusos pic.twitter.com/Vtm6QukBLc
— América TV (@AmericaTV) August 19, 2026
El folclore del fútbol y la advertencia por la violencia
El especialista del clima explicó que disfruta del folclore deportivo y de las chicanas futbolísticas por su fanatismo hacia River Plate, remarcando que suele aceptar las cargadas cotidianas. Sin embargo, argumentó que la intervención de Canaletti cruzó una barrera peligrosa al poner en riesgo la integridad del cronista que realizaba la cobertura en la calle, señalando que ciertos comentarios al aire pueden incitar a la violencia en un contexto social sensible.
Frente a las especulaciones mediáticas que catalogaron su reacción como una amenaza, el meteorólogo desmintió rotundamente esa interpretación y aclaró que su intención fue marcar una crítica constructiva. Sostuvo que su intervención buscó proteger el trabajo periodístico de los cronistas en la vía pública frente a expresiones que consideró desmedidas e imprudentes.
La autocrítica por la exposición y la interna en el canal
En el tramo final de la entrevista, Bertolotti realizó una autocrítica respecto al canal que eligió para expresar su descontento. Reconoció que, al ser una persona temperamental, reaccionó en caliente y que el reclamo debió haberse canalizado en el ámbito privado dentro de la propia empresa y no expuesto de manera directa frente a las cámaras de televisión.
De esta manera, el integrante del noticiero matutino dio por cerrado el capítulo que mantuvo en vilo a los pasillos de Constitución. Tras asumir su parte de responsabilidad en la discusión mediática, remarcó la importancia de cuidar el clima interno de trabajo y evitar que los roces profesionales vuelvan a trasladarse a la pantalla.

