En los últimos días se volvió viral la noticia de dos pasajeros demorados tras aterrizar en Rosario. Un vuelo internacional que llegó al Aeropuerto Internacional Rosario terminó en escándalo cuando la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) intervino por una situación ocurrida en plena clase ejecutiva.
El episodio ocurrió en un avión de Copa Airlines que arribó a Fisherton durante la madrugada del sábado. Según fuentes policiales, la tripulación solicitó la presencia de la PSA luego de detectar a un hombre de 54 años y una mujer de 59 manteniendo relaciones sexuales durante el trayecto desde Panamá. Los involucrados fueron identificados como Mauricio C. y Sandra O., ambos residentes del centro de Rosario.

De acuerdo con el parte policial, los encontraron con “prendas bajas” en la cabina de primera clase, una situación que demoró el descenso de los pasajeros. Como consecuencia, quienes viajaban en el vuelo debieron permanecer alrededor de 45 minutos dentro de la aeronave hasta que se resolvió el incidente.
Multas
Aunque para muchos pueda parecer una anécdota insólita, este tipo de conductas puede derivar en problemas judiciales. El Código Aeronáutico y las normas de seguridad operacional contemplan sanciones para acciones que alteren el orden o afecten al resto de los pasajeros durante un vuelo comercial.

Las penalidades varían según la gravedad del caso y la interpretación de las autoridades. En el país, este tipo de hechos podría encuadrarse bajo la figura de “exhibiciones obscenas”, prevista en el Código Penal, lo que podría derivar en multas económicas e incluso restricciones para volver a volar con la aerolínea involucrada. Lo llamativo es que la norma prevé una multa de entre $1.000 y $15.000, un monto que claramente está desactualizado y resulta simbólico frente a otras consecuencias
Además, el comandante del avión tiene la autoridad para determinar si una conducta compromete la seguridad o el bienestar a bordo. En esos casos, puede solicitar la intervención de la PSA al aterrizar para demorar a los involucrados y notificarles sobre una eventual causa penal.





