Matías Alé volvió a generar preocupación entre sus seguidores, pero esta vez el final de la historia trajo un enorme alivio. Tras un largo y silencioso padecimiento que él mismo llegó a calificar como “desesperante”, el mediático actor tuvo que someterse a una intervención quirúrgica.
Lejos del drama y fiel a su estilo optimista, reapareció en las redes sociales desde la cama de la clínica para contar toda la verdad sobre el calvario médico que lo venía atormentando desde hace meses y mostrar quién fue su principal sostén en este difícil momento.
El drama del zumbido: por qué tuvo que pasar por el quirófano
El problema que llevó al actor a internarse no fue repentino, sino el resultado de una dolorosa afección auditiva que le estaba arruinando la calidad de vida.
Según había revelado tiempo atrás en televisión, todo comenzó por una congestión muy fuerte derivada de un resfrío mal curado. Eso le desencadenó un cuadro severo de tinnitus (o acúfenos). “Un día me levanté y no escuché el silencio nunca más”, confesó crudamente sobre el pitido constante que sufría.

Esta no fue la primera vez que intentó solucionar el problema. En marzo del año pasado ya se había operado para compensar la gravedad del tímpano, pero los resultados no habían sido los esperados. Tras probar múltiples tratamientos sin éxito, esta nueva cirugía asoma como la solución definitiva.
A través de sus historias de Instagram, llevó tranquilidad a todos sus seguidores: “Ahora que ya pasó, les cuento que me operé del oído que me venía molestando hace bastante. Salió todo espectacular”, escribió junto a una foto sonriente desde la habitación del centro médico.
Amor en el hospital: el rol clave de su esposa Martina
En medio del estrés lógico que genera cualquier visita al quirófano, Alé dejó en claro que su recuperación tiene nombre y apellido, mostrándose más enamorado que nunca.
Las imágenes post cirugía lo mostraron siempre acompañado por su joven esposa, Martina Vignolo. “Gracias mi vida por estar siempre”, le dedicó el actor a la marplatense, agradeciendo su apoyo incondicional al pie de la cama.

Tras recibir el alta médica, Martina no se quedó atrás y también usó sus redes para mimarlo públicamente. “Te amo y acompaño siempre. Un pasito más”, publicó aliviada, a lo que el mediático retrucó con un tierno: “Te amo, compañera de vida mía”.
Para desdramatizar la internación, Alé compartió una simpática postal de ambos comiendo helado en la clínica. “Hasta en los momentos más amargos le ponemos onda y dulzura”, bromeó, demostrando que su característico sentido del humor para afrontar las malas rachas sigue intacto.

