En las últimas semanas, Juana Repetto estuvo en boca de todos por las declaraciones de su ex pareja y padre de sus hijos, Sebastián Graviotto. Sin embargo, ese tema quedó completamente en segundo plano cuando atravesó un momento de máxima tensión con su bebé de apenas un mes.
Fue la propia influencer quien compartió con sus seguidores una situación que la tuvo en vilo: su hijo casi recién nacido debió ser operado de urgencia. Conmovida, aunque ya más tranquila, la actriz relató cómo atravesó uno de los momentos más angustiantes desde su nacimiento.

Todo comenzó cuando detectó un problema de salud en el pequeño. “Ayer operamos a Timoteo de una hernia inguinal que le descubrí el lunes”, explicó, dejando en claro lo repentino del diagnóstico y la rapidez con la que tuvieron que actuar.
“Salió todo divino. El gordo es un campeón que se recuperó al toque de la anestesia”, contó, destacando la fortaleza de su hijo en un momento tan delicado.

También detalló cómo evolucionó el bebé tras la operación: “Tomó teta perfecto, hizo pis, caca, saturaba divino y estaba con buen ánimo”, expresó, llevando tranquilidad sobre el estado general del pequeño.
Si bien la operación fue exitosa y la familia ya regresó a su hogar, Juana remarcó que no deja de ser una experiencia difícil: “Dejar en la camilla del quirófano dormido a un bebé de un mes y medio no es nada fácil, y extremadamente angustiante”, confesó con total sinceridad.

Por último, la actriz también agradeció al equipo médico que acompañó el proceso y cuidó a su hijo durante la cirugía: “Quiero agradecerles inmensamente por cuidar tan bien a mi pollito”, expresó.
Ya con el susto atrás, Juana Repetto dejó en evidencia la fortaleza con la que atravesó este duro momento, apoyándose en el cariño de sus seguidores y en la rápida respuesta médica. Hoy, con su bebé recuperándose favorablemente, intenta volver a la calma y enfocarse en lo más importante: acompañar a su hijo en su crecimiento y dejar atrás uno de los episodios más angustiantes de su vida reciente.

