El histórico representante de modelos Pancho Dotto sorprendió al rememorar un duro episodio de los años 90 que tuvo como protagonista a Ingrid Grudke. Con 70 años recién cumplidos, el cazatalentos habló sin filtros sobre las internas de su agencia y relató una situación que lo enfrentó a una de sus figuras más reconocidas. Según Dotto, la modelo no solo le habría faltado lealtad, sino que también habría inventado una grave acusación en su contra, alentada por Ricardo Piñeiro y Lucho Avilés.
En una entrevista con la revista Hola, Dotto recordó: “Uno de esos días en que salí tardísimo me encontré con una de mis modelos en la puerta del departamento mío donde se alojaban las chicas del interior. Me dijo que se iba de la agencia para trabajar con la de Ricardo Piñeiro. Le dije: ‘El hombre es el único animal que le muerde la mano a quien le da de comer. Lo que te voy a pedir es que en diez días dejes el departamento mío en el que vivís gratis’”. Sin embargo, según su versión, dos meses después la joven aún seguía viviendo allí pese a haber cambiado de agencia.
El relato subió de tono cuando Dotto aseguró que Grudke inventó un falso episodio de violencia para ganar notoriedad. “Se lo reclamé y un par de semanas después Lucho Avilés anunció que iba a contar que un importante agente había agredido a una de sus modelos. Era mentira, obvio”, afirmó. Luego, sin titubear, reveló el nombre: “Ingrid Grudke. Ella fue. Mi hermana Mónica se la encontró un día y esta chica le pidió perdón por haber inventado que yo le pegué. Dijo que Avilés y Piñeiro le habían dicho que inventar eso le iba a servir como prensa”.
Mientras tanto, lejos de las polémicas del pasado, Ingrid Grudke vive un presente completamente distinto. La modelo viajó a Tokio para estudiar japonés y sumergirse en la cultura nipona, un proyecto personal que compartió con entusiasmo en sus redes sociales. Desde Japón, fue vista por la influencer Brenda Caretto, quien compartió un video destacando la simpatía de la modelo. Este nuevo capítulo en su vida refleja la búsqueda de crecimiento y renovación de Grudke, que tras su separación de Martín Colantonio decidió apostar por experiencias transformadoras y alejarse del ruido mediático argentino.


