Peter Lanzani debió ser operado de urgencia en Buenos Aires y generó preocupación en el ambiente artístico, luego de sufrir un fuerte malestar durante el fin de semana que derivó en una intervención quirúrgica inmediata. El actor fue internado en una clínica porteña y sometido a una cirugía por apendicitis, un cuadro que obligó a actuar con rapidez pero que, afortunadamente, tuvo una evolución favorable en pocas horas.
La información fue confirmada por su representante, Javier Braier, quien llevó tranquilidad sobre el estado del protagonista de Argentina, 1985. “Peter está bien, ya hasta fue dado de alta”, aseguró. Además, detalló el proceso de recuperación: “Ayer, lunes en la noche ya estaba bien y ahora se está yendo del sanatorio, para descansar y mañana retomar sus actividades”, dejando en claro que la operación fue exitosa y que el actor podrá volver pronto a su rutina.
Antes del diagnóstico definitivo, la alarma se había encendido tras una descompensación que obligó a hospitalizarlo de manera preventiva. En LAM, el panelista Pepe Ochoa explicó que “le sacaron sangre y le hicieron estudios para descartar varias cosas, porque pensaron que iban a tener que operarlo”. También reveló que durante la internación presentó fiebre, un síntoma que aceleró los controles médicos. Sin embargo, aclaró que “el cuadro se encuentra bajo control y que la evolución es favorable”, lo que llevó alivio a su círculo íntimo y a sus seguidores.
Con el susto ya superado, Lanzani está listo para enfocarse nuevamente en sus próximos proyectos laborales, entre ellos una nueva película para Netflix dirigida por Santiago Mitre. Sobre ese desafío profesional, el actor había reflexionado: “Aceptar este personaje es aceptar una incomodidad desde el primer día. Es un rol que exige entender mecanismos reales de manipulación y traición, no caricaturas”. Tras la operación y el alta médica, todo indicaba que pronto retomaría los ensayos y compromisos, listo para volver a las grabaciones.


